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ÚLTIMAS LECCIONES DE DON JUAN

ÚLTIMAS LECCIONES DE DON JUAN

Algunas de las últimas Lecciones de Don Juan…

Hacernos responsables de nuestras decisiones significa estar dispuestos a morir por éstas. En el mundo donde la muerte es el cazador, no hay decisiones grandes ni pequeñas. Sólo hay decisiones que hacemos a la vista de nuestra muerte inevitable.

Si vas juntando poder en tu cuerpo, éste podrá ejecutar hazañas increíbles.

Lo que daña el espíritu es tener siempre alguien encima que te pegue y te ordene qué hacer y qué no hacer.

Un día descubrí que la historia personal ya no me era necesaria y la dejé.

La dejé un día, cuando sentí que ya no era necesaria. Si no tienes historia personal, no se necesitan explicaciones; nadie se enoja ni se desilusiona con tus actos. Y sobre todo, nadie te amarra con sus pensamientos.

Lo mejor es borrar toda la historia personal, porque eso nos libera de la carga de los pensamientos ajenos.

Tomas todo demasiado en serio. Te das demasiada importancia.

Eres tan importante que puedes marcharte así no más si las cosas no salen a tu modo.

La arrogancia es otra cosa que hay que dejar, lo mismo que la historia personal.

¿Cómo puedes sentirse tan importante sabiendo que la muerte te está acechando?

muerte-ghoulCuando estés impaciente lo que debes hacer es voltear a la izquierda y pedir consejo a tu muerte. Una inmensa cantidad de mezquinidad desaparece cuando tu muerte te hace una señal o con que simplemente tengas la sensación de que tu compañera está allí vigilándote.

La muerte es la única consejera sabia que tenemos. Cada vez que sientas, como siempre lo haces, que todo te está saliendo mal y que estás a punto de ser aniquilado, vuélvete hacia tu muerte y pregúntale ¿es cierto?

Tu muerte te dirá que te equivocas, que nada importa en realidad más que su toque. Tienes que pedir consejo a la muerte y dejar la maldita mezquindad de los hombres que llevan sus vidas como si la muerte nunca los fuera a tocar.

Cuando el hombre decide hacer algo, debe ir hasta el fin. Pero debe aceptar la responsabilidad por todo lo que hace. Haga lo que haga, primero debe saber por qué lo hace, y luego seguir adelante con sus acciones sin tener dudas ni remordimientos.

Yo no tengo duda ni remordimiento. Todo lo que hago es mi decisión y mi responsabilidad. La muerte me acecha, no tengo lugar para dudas ni remordimientos.

Hacerte responsable de tus decisiones significa que estás dispuesto a morir por éstas.

No importa cuál sea tu decisión. Ninguna cosa es más ni menos seria que la otra.

En el mundo donde la muerte es el cazador, no hay decisiones grandes ni pequeñas. Sólo hay decisiones que hacemos en vista de nuestra muerte inevitable.

El guerrero asume responsabilidad por sus actos, aún por sus actos más triviales.

Debes hacerte responsable por estar aquí, en este maravilloso mundo, en este maravilloso tiempo. Debes hacer que cada acto cuente, pues vas a estar aquí sólo un rato corto, de hecho, demasiado corto para presenciar todas las maravillas que existen.

Tú crees que tienes mucho tiempo, actúas como si tu vida fuera a durar para siempre.

Si no crees que tu vida va a durar para siempre, ¿qué cosa esperas? ¿Por qué titubeas en cambiar?

Esto, lo que estás haciendo ahora, puede ser tu último acto sobre la tierra. Puede, muy bien, ser tu última batalla. Si ésta fuera tu última batalla sobre la tierra, yo diría que eres un idiota. Estas desperdiciando en una tontería tu acto sobre la tierra. No tienes tiempo, amigo mío, no tienes tiempo. Ninguno de nosotros tiene tiempo.

La felicidad es actuar con el conocimiento pleno de que no hay tiempo; así, los actos tienen un poder peculiar. Los actos son poder, sobre todo, cuando la persona que actúa sabe que esos actos son su última batalla.

Hay una extraña felicidad devoradora en actuar con el pleno conocimiento de que lo que uno está haciendo puede muy bien ser su último acto sobre la tierra. Te recomiendo reexaminar tu vida y analizar tus actos bajo esa luz.

muerte-consejera¡No tienes tiempo, amigo mío! Ésa es la desgracia de los seres humanos. Ninguno de nosotros tiene suficiente tiempo. Tu continuidad sólo te hace tímido. Tus actos no pueden de ninguna manera tener el gusto, el poder, la fuerza irresistible de los actos realizados por un hombre que sabe que está librando su última batalla sobre la tierra.

En otras palabras, tu continuidad no te hace feliz ni poderoso. Pon tu atención en el lazo que te une con tu muerte, sin remordimiento ni tristeza ni preocupación. Pon tu atención en el hecho de que no tienes tiempo, y deja que tus actos fluyan de acuerdo con eso. Que cada uno de tus actos sea tu última batalla sobre la tierra. Sólo bajo tales condiciones tus actos tendrán el poder que les corresponde. De otro modo serán, mientras vivas, los actos de un hombre tímido.

La auto-compasión no encaja con el poder.

Si vas juntando poder en tu cuerpo, éste podrá realizar hazañas increíbles. En cambio, si disipas el poder, te pones viejo y gordo de la noche a la mañana.

Hay mundos dentro de los mundos, aquí mismo frente a nosotros.

La muerte siempre está esperando, y cuando el poder del guerrero mengua, la muerte simplemente lo toca. Por eso, aventurarse a lo desconocido sin ningún poder es estúpido. Sólo encontrarás la muerte.

El mundo es un misterio. Esto que estás mirando, no es todo lo que hay. El mundo tiene muchas más cosas, tantas que es inacabable.

Cuando estás buscando las respuestas, lo único que haces en realidad es tratar de volver familiar el mundo. Tú no conoces el mundo del Poder, por eso no puedes convertirlo en algo familiar.

El poder no pertenece a nadie. Algunos pueden guardarlo, y luego se le podría dar directamente a otra persona. La clave del poder así guardado es que sólo puede usarse para ayudar a alguien más a guardar poder. Pero cuando se trata de darlo directamente a otra persona, es inútil a menos que esa persona lo utilice para su propia búsqueda de libertad.

EL NAGUAL CASTANEDA

EL NAGUAL CASTANEDA

Carlos Castaneda, conocido autor de obras como El fuego Interno y El conocimiento Silencioso, fue discípulo de Don Juan Matus, un indígena yaqui del norte de México quien lo introdujo en la senda del saber Tolteca. Los Pases Mágicos son uno de los aspectos prácticos de este saber, que son ejercitados como un entrenamiento clave en la búsqueda de la conciencia y la libertad.
pasesmag-280x280Los Pases Mágicos son una vía hacia el poder personal, que se manifiesta como una sutil sensación de vibración en el cuerpo, acompañada por una mayor atención en el momento presente, la conexión del ser con todo lo que lo rodea. En este taller podrás experimentar el efecto de estos ejercicios y aprovechar su impulso energético de una manera práctica y vivencial.

La Tensegridad es un arte: el arte de adaptarse a la propia energía, y a la energía de los demás, de manera tal, que este acto contribuya a la integridad de la comunidad que somos.

Ejecutar los pases mágicos de la Tensegridad individualmente así como en grupo es una actividad asidua con el cuerpo y es la responsable de los numerosos cambios positivos que se producen en la personalidad. Estos cambios van precedidos generalmente de un entendimiento más profundo de uno mismo, tanto en función del pasado como en función del cuerpo.

La Tensegridad tiene como objetivo ayudar al individuo a recuperar las funciones fundamentales de respirar, moverse, sentir y expresarse a sí mismo; promoviendo dinámicamente la salud y su bienestar.

Cuando la Tensegridad se convierte en una parte natural de nuestra vida, quedamos sorprendidos por la gran cantidad adicional de energía que tenemos para realizar nuestras actividades de cada día.

Antes de que Don Juan Matus dejara este mudo, impuso a sus discípulos, entre ellos; Taisha Abelar, Florinda Donner-Grau, Carol Tiggs y Carlos Castaneda, un código de comportamiento basado en su experiencia personal: un modelo de inaccesibilidad… sin embargo, cambio es todo lo que hay, y las cosas han cambiado, sin embargo la accesibilidad de los secretos de los videntes del México antiguo ha sido el resultado de la práctica de la fluidez… una de las condiciones esenciales de este mundo para evolucionar como seres conscientes de sí mismos… en otras palabras, nada en el mundo de los brujos es permanente… así como nada en el mundo de la vida ordinaria lo es tampoco, la diferencia entre un practicante de tensegridad y una persona ordinaria es que la persona común y corriente está decidida a ignorar el cambio que ocurre cada día, escondiéndose detrás de justificaciones, pretextos e idealidades vacías… que los mantienen en su zona conocida.

Los practicantes de tensegridad creen que estamos socializados con el propósito de negar nuestro verdadero potencial, ya que tenemos miedo de lo que realmente podemos ser…. por ejemplo, nuestra preocupación con la presentación y defensa del ser en la vida diaria es uno de esos mecanismos que nos sirven para caer en la ilusión de que no hay necesidad de cambiar y por lo tanto podemos negar nuestra muerte inminente… por algún tiempo.

Actualmente, cualquier persona puede emprender la tarea del autoconocimiento y transformación… el único requisito es querer hacerlo con un deseo inflexible… se ha de tener intento inflexible para ser libre… por supuesto que el camino no es fácil… constantemente buscamos excusas y tratamos de escapar de nuestro derecho de libertad. El buscador de la libertad no pierde tiempo ni energía en tonterías ordinarias… El nagual Castaneda era una de esas personas que no podía estar sin amigos… ni al cine podía ir solo… Don Juan en un determinado momento le dijo que debía abandonar todo y, particularmente, separarse de todos aquellos amigos que lo mantenían en lo mismo… por largo tiempo resistió la idea hasta que por último entendió que mientras estuviera con ellos, sería tal y como ellos eran… seres ordinarios, viviendo vidas ordinarias, monótonas y aburridas.

El objetivo de un vidente es salir de este mundo vivo y completo… salir con todo lo que uno es, pero con nada más que con lo que uno es… sin llevarse nada ni dejar nada… Don Juan salió entero y consciente de este mundo… Don Juan no murió una muerte ordinaria, porque los Toltecas no mueren como los demás… la idea de que somos libres es una ilusión y un absurdo… el sentido común nos engaña porque la percepción ordinaria sólo se ocupa de parte de la verdad… la percepción ordinaria no nos dice gran cosa… hay mucho más que el mero paso por la tierra… hay mucho más que sólo comer, trabajar, casarnos y reproducirnos… el sentido común es ese acuerdo al que hemos llegado tras un largo proceso educativo que nos impone la percepción ordinaria como la única verdad… el Arte del nagual consiste en llevar al aprendiz a descubrir y a utilizar ese prejuicio perceptivo como una herramienta más de percepción variada…

El nagual Castaneda consideraba que la fenomenología ofrece el marco teórico y metodológico más útil para comprender las enseñanzas de los Toltecas… para la fenomenología el acto del conocimiento depende de la intención y no de la percepción… la regla más importante del método fenomenológico es “hacia las cosas mismas”… la tarea que Don Juan realizó con Castaneda fue la de cambiar poco a poco los prejuicios perceptivos hasta llegar a la ruptura total del razonamiento lógico… la fenomenología “suspende” el juicio y se limita a la “descripción” de los puros actos intencionales… así, por ejemplo, el objeto “casa” es una construcción… el referente fenomenológico es mínimo… transforma al referente en algo concreto y singular… la fenomenología tiene para Carlos un simple valor metodológico… el hombre occidental, el hombre europeo, a lo más que ha llegado es al hombre político… este hombre político sería el epítome de nuestra civilización… Don Juan, con su enseñanza, está abriendo la puerta para otro hombre mucho más interesante… un hombre que vive ya en un universo Mágico… el hombre político es el hombre de dominio cuyo poder controla tanto la realidad concreta del mundo como los seres que la habitan… el mundo de Don Juan, en cambio, es un mundo Mágico… poblado de entidades y de fuerzas desconocidas… lo admirable de Don Juan es que aunque en el mundo de todos los días él parece estar loco, nadie es capaz de percibir otros mundos… al mundo Don Juan le ofrece una fachada que es necesariamente temporal… una hora, un mes, sesenta años… nadie lo podría agarrar descuidado… en este mundo Don Juan es impecable porque él siempre supo que lo de aquí es sólo un momento… y que lo que viene después… ¡una belleza!… Don Juan amaba intensamente la belleza… la percepción y concepción que Don Juan tenía de la realidad y el tiempo son indudablemente muy distintas a la cotidianidad… Don Juan era siempre impecable… sabiendo que “de este lado” todo es definitivamente pasajero…eagles-1024x576

Don Carlos describe un universo polarizado hacia dos extremos: el lado derecho y el lado izquierdo… el lado derecho corresponde al tonal y el lado izquierdo al nagual… son las dos mitades de la “Burbuja de la Percepción”… la tarea del Nagual con sus aprendices consiste en limpiar prolijamente una parte de la “burbuja”… para luego reordenar “todo lo que hay” en el otro lado…. el Nagual se ocupa de esto martilleándoselo al aprendiz sin piedad hasta que toda su visión del mundo queda en una mitad de la burbuja… la otra mitad, la que ha quedado limpia, puede entonces ser reclamada por algo que los Brujos llaman “Voluntad”… explicar todo esto es muy difícil porque, a este nivel, las palabras son totalmente inadecuadas… precisamente, la parte izquierda del universo implica la ausencia de palabras.., y sin palabras no podemos pensar… allí sólo caben las acciones… en ese otro mundo el cuerpo actúa… el cuerpo, para entender, no necesita de las palabras… ni de los pensamientos.

El “Camino del Conocimiento” es largo y requiere de total dedicación… todos los que buscan conocimiento tienen un objetivo concreto y un incentivo muy puro… el objetivo consiste en pasar conscientemente al otro lado por el costado izquierdo del universo… hay que tratar de aproximarse lo más posible al Águila… y procurar escaparse sin que nos devore… el objetivo es salir de puntillas por el lado izquierdo del Águila… escapar hacia la libertad total.

De acuerdo con los videntes; hay una entidad que los Brujos llaman el Águila… la “Ven” como una inmensa negrura que se extiende hasta el infinito… es una inmensa negrura que un relámpago la cruza… por eso es que la llaman el Águila… tiene alas y lomo negros… y su pecho es luminoso… el ojo de esa entidad no es un ojo humano… el Águila no tiene piedad… todo lo que esta vivo está representado en el Águila… esa entidad encierra toda la belleza que el hombre es capaz de crear así como también toda la bestialidad que no es el ser humano propiamente dicho… lo que es propiamente humano en el Águila es inmensamente pequeño comparado con la totalidad… el Águila es demasiada masa, bulto, negrura… frente a lo poquito que es lo propio del ser humano… el Águila atrae a toda fuerza viva que está pronta a desaparecer porque se alimenta de esa energía, es como un imán inmenso que va recogiendo todos esos haces de luz que son la energía vital de lo que está muriendo…

¿QUÉ ES LA TENSEGRIDAD?

¿QUÉ ES LA TENSEGRIDAD?

 

La Tensegridad es la traducción al español del término Tensegrity, derivado de tensional integrity (integridad tensional). La tensegridad es la característica que presentan determinadas estructuras, cuya estabilidad depende del equilibrio entre fuerzas de tensión y compresión. Las estructuras de tensegridad fueron exploradas por el artista Kenneth Snelson, produciendo esculturas como Needle Tower, de 18 metros de altura y construida en 1968.

El término “tensegrity” fue acuñado por el célebre Buckminster Fuller, conocido por uno de sus más famosos diseños arquitectónicos; el domo geodésico y la Biosphère construida para la Expo 67 en Montreal.

La Tensegridad es la versión moderna de ciertos movimientos llamados “pases mágicos”

que fuerno descubiertos por videntes que vivieron en México en tiempos previos a la conquista española.
Tiempos previos a la conquista española es el término que usaba don Juan Matus, un indio chamán mexicano que dio entrada a Carlos Castaneda, Carol Tiggs, Florinda Donner-Grau y Taisha Abelar al mundo cognitivo de los chamanes que vivieron en México, según don Juan, hace más de 10,000 años.

Don Juan explicó a sus discípulos que aquellos chamanes, descubrieron a través de prácticas de ensueño, que los seres humanos somos capaces de percibir energía directamente tal como fluye en el universo. En otras palabras, de acuerdo con don Juan, aquellos chamanes aseguraban que cualquiera de nosotros si así se lo propone, puede interrumpir, por un momento, su sistema de interpretación que convierte el flujo de energía en datos sensoriales propios de nuestra especie.

Aquellos chamanes afirmaban que transformar el flujo de energía en datos sensoriales crea un sistema de interpretación que convierte la energía que fluye en el universo en el mundo cotidiano que conocemos.

Don Juan continuó aclarando a sus discípulos que una vez que aquellos antiguos chamanes establecieron la validez de la percepción directa de la energía, a la que llamaron ver, procedieron a refinarla y aplicarla. Esto es, percibían a los otros, a voluntad, como un conglomerado de campos energéticos. Al percibirse de esta manera, los seres humanos se ven como esferas luminosas del tamaño de los brazos extendidos, a los lados y hacia arriba.

En este conglomerado de campos energéticos, se puede distinguir un punto de intensa luminosidad localizado a la altura de los omóplatos, mas o menos a un metro de distancia detrás de éstos. Los videntes del México antiguo que descubrieron este punto luminoso lo llamaron el punto de encaje, debido a que concluyeron que es ahí donde se ensambla la percepción.

Ayudados por su capacidad de ver, se dieron cuenta de que en este punto luminoso, ubicado en el mismo sitio para todos los seres humanos, convergen cantidades astronómicas de filamentos luminosos que son los campos energéticos que constituyen el universo en general. Al converger en este punto, se convierten en datos sensoriales que pueden ser utilizados por los seres humanos. Utilizar energía convertida en datos sensoriales era considerado por aquellos chamanes como un acto mágico: la energía es transformada por el punto de encaje en un mundo verdadero e inclusivo en el que los seres humanos, en su calidad de organismos, pueden vivir y morir.

Aquellos chamanes atribuían el acto de transformar el flujo de energía pura en el mundo que percibimos, a un sistema de interpretación. Su conclusión  fue que el punto de encaje no es sólo el lugar donde se efectúa la percepción, sino que también es donde se interpretan los datos sensoriales.
brincando-1024x697Los pases mágicos de aquellos brujos del México antiguo se convirtieron en su posesión más preciada. Los rodearon de rituales y de misterio, y los transmitían únicamente a sus iniciados, envueltos en el más absoluto secreto. Y así fue como don Juan Matus se los transmitió a sus cuatro discípulos, quienes, al ser los últimos eslabones de su linaje, llegaron a la unánime conclusión de que su interés era hacer el mundo de don Juan accesible a quienes quisieran conocerlo. Por lo tanto, decidieron rescatar los pases mágicos de su estado secreto y ritual. Crearon así la Tensegridad, que se traduce como “la propiedad de armazones que emplean miembros de tensión continua y miembros de compresión discontinua, de tal manera que cada miembro opera con máxima eficiencia y economía.”Este es un vocablo sumamente apropiado, ya que es una mezcla de dos términos: tensión e integridad, los cuales denotan las dos fuerzas impulsoras de los pases mágicos que actualmente están al alcance de quien quiera experimentar sus efectos.

Los Pases Mágicos, están basados en la premisa de que al devolver la energía a nuestros cuerpos físicos, se despierta nuestro vínculo con la fuerza vital que nos sostiene. Una fuerza activa y vibratoria del Universo que los chamanes llaman Intento.

LAS ENSEÑANZAS DE DON JUAN

LAS ENSEÑANZAS DE DON JUAN

Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo… Te diré cual es: ¿Tiene corazón éste camino? Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte. Si el camino tiene corazón es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita.

Don Juan Matus

Libro popular entre los populares; y libro polémico entre los polémicos. Además, este no es sólo un libro, sino que es el primer libro de una serie de libros en los que se narra el encuentro de un antropólogo con un vidente yaqui, conocedor de los misterios de las planas y de técnicas ancestrales para adentrarse y transitar por mundos mágicos e invisible que se encuentran justo delante nuestro, pero que descartamos rápidamente con nuestro sistema de creencias limitantes que nos “protegen” de cualquier cosa que no tenga que ver con el mundo de lo conocido.

Para leer a Carlos Castaneda es necesario recordar las palabras de Octavio Paz con respecto a su obra.

Paz afirma que la importancia de Don Juan no reside en si éste es una persona real o un personaje de ficción, sino en que la obra de Castaneda es un logro literario, una lectura que nos remite a un conocimiento interiorizado en el inconsciente colectivo, un conocimiento que mezcla varias filosofías de autoconocimiento y disciplina personal -el camino del guerrero-.

La crítica que los antropólogos hacen a Castaneda no tiene porqué ser ni siquiera planteada, en cuanto a que la intensidad de la enseñanza está fuertemente relacionada con la posibilidad de poder evocar en don Juan a una persona real, un avatar del conocimiento secreto, un vidente, que al ser estudiado por un antropólogo -reflejo de una sociedad racional en extremo-, desvela un método para quebrantar las limitaciones de la razón para ingresar a nuevas realidades con alto grado de variabilidad y que conducen hacia una especie de trascendencia personal: la importancia, pues, no reside en la existencia de los personajes o en la factibilidad de sus experiencias, sino en la poética síntesis de conocimiento detrás de las palabras en la obra de Castaneda.

En el verano de 1960, Carlos Castaneda, un estudiante de antropología de la Universaidad de los Ángeles California, aprovecha sus vacaciones en México para visitar el norte del país. Casteneda encuentra un chamán llamado Don Juan y a lo largo de aproximádamente diez años de experiencias comunes, escribe sus cuatro primeros libros que tienen un éxito comercial sin precedentes y provocan importantes polémicas culturales: The teachings of Don Juan (Las enseñanzas de Don Juan), 1968; A separate reality (Una realidad aparte), 1971; Journey to Ixtlan (Viaje a ixtlán), 1972; y Tales of  power (Relatos de poder), 1974. La primera versión en español de los mismos la realiza el Fondo de Cultura Económica en México entre 1975 y 1976

En el primer libro, el joven antropólogo sale en busca de un informante y se topa con un vidente que le propone iniciarse en el mundo desconocido y misterioso de la brujería, es decir, lo toma como su discípulo. El antropólogo acepta con la intención de lograr sus objetivos científicos.

En este primer libro, mientras relata experiencias inexplicables, intenta analizarlas sistemáticamente desde su posición de estudiante de antropología. El libro causa un fuerte impacto, tanto en el campo de la antropología como en el de la psicología experimental encabezada en Harvard por Timothy Leary, misma que cobra una influencia capital entre los hippies de la época.

Otro de los temas interesantes a los que nos acerca la lectura de esta obra, es que nos propone una antropología muy distinta a la construida por los que se limitan a hacer una etnografía basada en la clasificación, en la construcción de un listado de productos culturales basados en suposiciones científicas y constituye a la vez una crítica a la ciencia clásica.

Su obra no trata de una conversión de un investigador científico con un brujo, ni tampoco como nos lo planteaba Octavio Paz en el prólogo como una victoria de la magia sobre la antropología, trata más bien de poner a prueba a la ciencia clásica occidental.

Así, Castaneda a través de sus experiencias pone en duda el concepto de realidad y termina por aceptar que la realidad no es más que simples “descripciones arbitrarias del mundo”, que nosotros mismos aceptamos  como tales sin cuestionarlas, a pesar de que las descripciones del mundo cotidiano llegan a ser hasta menos consistentes e intensas que las visiones que tiene en estados de realidad no ordinaria.

Sin embargo no es su interés desmontar la visión del mundo real o hacerlo inconsistente, sino mostrarnos la consistencia de la visión mágica del mundo. Por ello poco a poco va aceptando la existencia de otra realidad distinta que su “descripción” inicial del mundo y se abre a las creencias y pensamiento de Don Juan como un sistema de conocimiento coherente.

“lo que había experimentado era la enseñanza de un sistema coherente de creencias por medio de un método pragmático y experimental (…) resultaba claro que el conocimiento de Don Juan y su método de transmitirlo eran los de su benefactor, así, mis dificultades debieron ser análogas a las que él mismo experimentó…”

En el segundo libro, Una realidad aparte, Castaneda empieza a dejar de lado lo que conocía de la  antropología. Abandona definitivamente su rol de observador y esta vez narra sus experiencias desde la pura óptica de la experiencia personal; proceso que lleva hasta sus últimas consecuencias en los siguientes volúmenes. La reacción de los antropólogos fue totalmente negativa y para desconcierto de los hippies, en los dos últimos libros, Castaneda rompe con la experimentación enteogénica para adentrarse cada vez en mayores complejidades del alcance de la percepción. Sus narraciones dejan cada vez más claro que se trata de un proceso sin fin en el que las plantas sagradas son sólo la superficie de algo trascendental: El conocimiento de uno mismo.

Podría pensarse que el editor de un autor conoce más detalles de este que sus lectores más asiduos; en el caso de Carlos Castaneda no es así: Tomás Granados afirma que el FCE nunca tuvo trato con el autor deLas enseñanzas de don Juan y que incluso en la actualidad desconoce quiénes son los beneficiarios de las regalías que generan la reedición de sus libros.

En 1970, dice, García Terrés le compró los derechos de las cuatro obras de Castaneda a la UCLA y desde entonces con ellos se han llevado a cabo los contratos para realizar las reediciones. “Siempre lo llevamos con la Universidad de California; en la familia también está parte del misterio. Es difícil establecer el árbol genealógico”, dice.