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Conferencia de Taisha Abelar

Conferencia de Taisha Abelar

Conferencia Taisha Abelar (Enero de 1994)

(Estas son notas de una conferencia pública de Taisha Abelar dada en Menlo Park, California el 7 de enero de 1994. Estas notas no son de dominio público; pueden ser distribuidas a personas interesadas en Castaneda, Abelar o Donner, pero por favor no enviarlas a ningún boletín, ni publicarlas en ninguna revista, etc. Por favor respetar el estilo de Abelar, Castaneda, etc., el cual parece estar basado en una exhibición pública limitada)

“La charla de esta noche es sobre “parar” Para “parar” necesitan hacer sólo una cosa: decidir ser un guerrero o no.” “El punto de encaje fluctúa naturalmente al dormir. También se mueve bajo la influencia de drogas, meditación profunda, hambre, privación sensorial.”

“El punto de encaje está localizado detrás de ustedes, al nivel de los omóplatos.”

“Los hechiceros usan la disciplina para mover sus puntos de encaje.”

“Cualquiera de nosotros puede “ver” energía, incluso ahora, pero no ser luego consciente de eso. Los niños pequeños, por otro lado, perciben energía directamente. De todas formas cuando son más grandes, los “acomodadores” los introducen al mundo de la realidad ordinaria.

En lugar de ver energía amorfa, en niño un día va a ensamblar la configuración energética en… una mesa, un juguete, un perro, un árbol. Cada vez la transformación viene desde los “acomodadores”.

chamanismo“Primero y antes que nada vivimos en un mundo de energía. Sólo secundariamente vivimos en un mundo de objetos. La posición del punto de encaje determina la realidad que ensamblamos de la energía.”

“Los brujos (presumiblemente de forma distinta que los artistas del hambre o la privación sensorial) buscan FIJAR el punto de encaje en una nueva localización (no solamente moverlo) para aglutinar energía otra vez en una nueva serie de ‘objetos’, y por lo tanto en una nueva ‘realidad’.”

“Este mundo no es tan importante como lo hacemos ser. Nuestro lenguaje es parcial; le llamamos ‘realidad’ cuando es realmente sólo uno de los tantos modos del punto de encaje. Para conveniencia vamos a referirnos a ella como ‘realidad ordinaria’.

“Generalmente, una vez que los ‘acomodadores’ hacen su trabajo de ayudarnos a percibir las variadas configuraciones de energía como objetos, el punto de encaje está fijo de ahí en más y no se mueve después.”

“Estamos forzados a mantener el mundo de la vida diaria hasta que morimos.”

“En cuanto a la muerte, desde el punto de vista de los brujos, no es el rápido proceso que parece ser. El brillo del punto de encaje se marchita rápidamente, pero todas las otras fibras energéticas que componen el huevo energético del ser humano pueden tomar un largo, largo tiempo para dispersarse. El proceso puede también ser demorado, por ejemplo, si uno es enterrado en un ataúd de plomo inmediatamente luego de morir.”

La alternativa a estar clavado toda la vida en una posición del punto de encaje es moverlo mediante la práctica de la disciplina y luego fijarlo en su nueva posición mientras se es consciente.”

“Un fundamento firme en el camino del guerrero es lo que se requiere para la dura tarea de ‘parar’ y ‘ensoñar’.”

“Disciplina no es la misma cosa que la practicada por mujeres católicas en un convento. Ni la misma cosa que la que es USADA como práctica por las monjas. No es levantarse temprano para hacer aeróbics antes del ir al trabajo, o comer prudentemente.

Esas son sólo rutinas, hábitos. No la disciplina del guerrero.” “Desde el punto de vista de un guerrero, acechador o ensoñador, la disciplina es algo abstracto. Es el estar enganchado inquebrantablemente a un propósito.

Así que la actual implementación de la disciplina es muy flexible y fluida. Requiere coraje de acero. No hay lugar para dudas o vacilación, los cuales por otro lado los tiran atrás, al mundo de todos los días de berrinches y de autoindulgencia.”
“La disciplina conduce a la armonía, el bienestar y el equilibrio. La vida diaria, por otro lado, es indulgencia.”

“Un propósito inquebrantable e inflexible es lo que se requiere para la disciplina en nuestra búsqueda de la libertad.”

“En la conferencia reciente de la librería Phoenix (nota edit. Santa Mónica, California, supongo) – algunos de ustedes estuvieron allí – Carlos Castaneda dio una charla acerca del camino del guerrero.”

“No pueden ‘aprender’ a ser guerreros! Es sólo una decisión que tienen que tomar un día ustedes mismos y por propia cuenta. Pedirle a alguien que les enseñe cómo ser un guerrero, es el acercamiento erróneo. Es el acercamiento del ‘yo soy un pobrecito’. “Carlos Castaneda dijo que primero y antes que nada, el evento transformante en la vida de un guerrero, el cual es la base para llegar a ser un guerrero, es aceptar la responsabilidad de la propia muerte.

Esta es la línea de partida. No asuman que son inmortales.” “¡Encaren el infinito y la muerte en el espejo por la noche!” “Solamente haciendo esto, tomando a la muerte como un consejero de esta manera, montones de cosas se van a derrumbar, van a desaparecer en ustedes.”

“Asuman la responsabilidad de su percepción del mundo. No sólo la simple percepción en la cual nacieron. En lugar de intentar el movimiento de sus puntos de encaje a otras áreas del huevo luminoso, si ajustan su cinturón, cortan las otras cosas en sus vidas, el punto de encaje se va a mover por propia cuenta sin ayuda de rutinas o ejercicios de parte de ustedes.

La lámpara de la consciencia, fuerte ahora que han cortado el exceso de equipaje de sus vidas, brillará sobre todas las otras posibles posiciones de sus puntos de encaje.”

“La segunda regla para ser un guerrero es pagar las deudas. Un guerrero es muy generoso. Él o ella no mira el mundo en términos de lo que otras personas le deben.

El guerrero mira el mundo en términos de oportunidades para descargar sus deudas con otras personas y no estar así completamente atado para siempre.” “Esto de pagar las deudas conduce a un afecto imparcial por todas las cosas. Mucho de lo que consideramos afecto es comercio de favores con otra gente.

El guerrero, por otro lado, da afecto sin esperanza de devolución. No es que el guerrero está tratando de eliminar el afecto, ser una persona insensible. El afecto del guerrero es tan imparcial que se desenreda de las relaciones de todos los días.

El afecto del guerrero es tan imparcial que si que guerrero va a otra realidad completamente diferente de esta, su afecto se extiende a todos los otros nuevos seres que existan en esa realidad.”

“Si alguien los ha realmente lastimado, esto también necesita ser devuelto. El concepto de pagar las deudas no es una idea sentimental limitado a corresponder las buenas relaciones.

El punto es soltarse de todas las relaciones. Si están relacionados a alguien que los ha lastimado, pueden necesitar desligarse de esa relación devolviendo el daño. Así que no es una cuestión moral; esto tiene dos sentidos.”

“El sendero del guerrero es una escotilla de escape, algún lugar a donde ir después de que hayan terminado de desmantelar su vida diaria. No hay lugar para el miedo, para la indulgencia, las penas o la nostalgia cuando se está yendo a lo desconocido.”

“Una determinación inquebrantable es el único camino que pueden tomar o les van a pasar cosas terribles una vez que hayan acumulado suficiente energía (mediante el uso de la muerte como consejera para cortar el exceso de equipaje)”
“No pueden estar medio dispuestos, o con su parcial energía les van a pasar incluso peores cosas (que si nunca hubieran tomado este camino)”

taisha“Recuperen la energía usada para sostener el mundo de la vida diaria. El mundo de la vida diaria es un edificio gigantesco, pero se apoya sólo sobre tres pilares:

1- “Cómo nos presentamos en el mundo. Cómo encajamos en la estructura del orden social. La recapitulación les permite pensar en todo esto; cómo encajan es un espejo de cómo otros los ven en sus esperanzas y temores. Todo esto requiere energía. El guerrero en cambio mira que él o ella está de cara a la muerte, y qué conducta, qué intensidad es realmente apropiada bajo esa luz.”

2- “El segundo pilar es nuestra necesidad biológica de encontrar pareja y reproducirnos. Somos animales sociales. Los brujos dicen ‘dejen que otros lo hagan’. Los brujos necesitan la energía que va a parar a la danza social y a la necesidad biológica para alcanzar su libertad.

Nosotros rechazamos ser la flor que florece – y muere – para propagar la especie. La seguridad de la familia es una de las más fuertes atracciones del orden social. Hay un tremendo miedo a estar solo, a morir solo.

Los brujos tienen que aprender a estar solos, por largos períodos. Ese es el motivo por el cual Don Juan siempre nos probaban dejándonos solos, por nuestra cuenta, para ver como manejábamos la soledad. ¿Por qué tienen tanto miedo de no tener cines, de no tener amigos?

Es también muy importante aprender a tener silencio mental, soledad mental, por largos períodos. El mundo va entonces a colapsar por si mismo sin el diálogo interno! Ensoñar es también muy solitario, encarando los peligros en el mundo de los sueños solos.”

“Estamos hablando acerca de ‘parar’ esta noche y de tener que usar la soledad. Como mujeres, nosotras no queremos ser una solterona, una amargada solterona, con un lunar y patillas en las mejillas.

Nosotras aprendemos esas cosas, la necesidad de ser hermosas para atrapar un buen marido y hemos fundado la industria cosmética entera con nuestros miedos y nuestras preocupaciones.

En la recapitulación tenemos una chance para ver esto y buscar alternativas.” “El camino del guerrero (es no quedarse atrapado en el imperativo biológico de formar pareja y en la danza social motivada por la soledad) es en cambio dar un ilimitado afecto. No contar el número de romances que tenemos, o estar en una relación y soñar con alternativas que serían incluso mejores para nosotros.

El afecto del guerrero trasciende tanto el orden social que el guerrero puede moverse a otra posición del punto del encaje, incluso un universo desconocido, y estar todavía lleno de afecto. Así que no tengan miedo de hacer pedazos este segundo pilar de la realidad diaria, que si lo hacen no van ha haber dejado afecto o sentimiento alguno

3- “El tercer pilar de la realidad diaria es muy sutil; es la importancia personal. Nosotros bromeamos acerca de pegar un stiker ‘la importancia personal mata’, porque el falso sentido de importancia personal, cuando socava, es una gran causa del suicidio y del mal, sin mencionar que los aleja del placer de vivir.

Cualquiera manifiesta la importancia personal de una manera u otra, ya sea queriendo ser el mejor en algo o queriendo hacer de mártir y ser el peor – el síndrome del ‘usa mis huesos como escalones para tu propia gloria’. No sustituyan la falsa humildad o la falsa modestia por el orgullo de su importancia personal.”

“Una cosa importante para darse cuenta es que ustedes no son MÁS ni MENOS importantes que cualquier otra cosa viviente. Para decirlo de otra manera, es como una hormiga entre un montón, llevando una carga especialmente grande y pensando que es la más importante, la mejor, cuando en un momento yo voy a pisar sobre esa hormiga y sus compañeras y todas ellas van a ser iguales ante su muerte.

Algo va a ‘pisar’ sobre todos nosotros algún día, de igual forma que uno de nosotros podría pisar sobre un hormiguero. Todos somos iguales y la importancia personal es nada, excepto un premio del orden social de la realidad diaria, como un goteo de droga dentro de sus cerebros para mantenerlos enganchados en el orden social. Es mejor en cambio, que ahorren su energía y tomen su libertad.”
“El ‘selector’: es un muy simple modelo mecánico de una aguja apuntando en una cierta dirección y nosotros alineamos nuestra configuración energética en una nueva posición del punto de encaje. El selector lo hace todo por ustedes si tienen suficiente energía, jala ciertas cosas del universo para ustedes.

Una vez que han restaurado su energía mediante la recapitulación no hay necesidad de cánticos o rituales especiales para mover el punto de encaje. Dónde, cómo o porqué el selector mueve el punto de encaje nosotros no lo sabemos; todo lo que podemos hacer es acordar el movimiento, actuar impecablemente bajo la terrible presión del ‘selector’.

El acecho: “yo – y los acechadores en general – usamos la conducta para mover el punto de encaje, para crear un máximo de disonancia cognoscitiva. No se puede elegir dónde mover el punto de encaje cuando se está viviendo como acechador, porque si eligen no van a tener suficiente disonancia cognoscitiva entre la vieja y la nueva posición. Este es el motivo por el que los guerreros están bajo tremendas presiones, porque el ‘selector’ – o el Espíritu- elige difíciles nuevas posiciones, que son tan atemorizantes o diferentes que a veces el punto de encaje de un guerrero, cuando está sujeto a la presión para moverse, comienza a vibrar en el sitio; esto se puede ver energéticamente. Si el guerrero cae en lapsos de diálogo interno acerca de lo que vaya a continuar, entonces el punto de encaje no se va a relocalizar, va a ser lanzado a su normal posición, la cual es para ustedes la realidad ordinaria.”

“Toma una tremenda presión mover el punto de encaje, y lo que necesitan es mantener la presión alta; pero deberá ser una presión armoniosa o podrían volverse locos. Una vez que tengan energía e intento inflexible el punto se va a mover muy fácilmente y sin problemas, y después de que hayan hecho la recapitulación, a veces el punto de encaje se va a mover y ni siquiera se van a dar cuenta de ello.”

“Yo tuve ciertas tareas elegidas para mí por el selector. Tuve que vivir completamente como diferentes personas. Esto no era solamente actuar durante el día, o siendo consciente de que estaba actuando. Era una completa inmersión en un nuevo ser, las 24 horas del día. Uno ES una nueva persona.

Déjenme ser Shelia Waters para ustedes. (se puso una peluca y lentes) Tengo que usar lentes cuando soy Shelia Waters.” “Shelia Waters fue señalada para mí por el selector (el Espíritu o como quieran llamarlo)

Tuve que llegar a ser una mujer de negocios, obtener un MBA, licencia legal del estado, inversiones, mantener relaciones de negocios con apoderados, contadores y toda la otra gente del mundo de los negocios.

Tuve cosas hechas, e hice y perdí fortunas. Porque cuando se está en esa posición hay una natural tendencia a desear el éxito, no fracasar, tan natural es la tendencia a tratar de hacer un montón de dinero, no sólo mantenerse o perder dinero. Si uno no actúa impecablemente es fácil perder dinero por no escuchar la propia voz interna.

Decidí que tenía que tener una tierra maderera realmente grande en el norte, y fue realmente una tierra grande perfecta en todos los aspectos, excepto que estaba cerca del Mt.St.Helena, y cuando sopló el volcán se arruinó. Solía leer el Wall Street Journal y mirar Ruyckhaueser.”

“Otras personas: (se sacó los lentes y la peluca) en México estuve bajo la supervisión de Emilito. Él fue más un espectador o un guardián que un maestro. No interfería para nada en los roles que el selector elegía para mí.

Fui Ricky, la primera posición elegida para mí, un gringo macho americano tratando de pasar por mexicano. Vestí ropas de hombre, pasé por hombre, tuve romances con una dama, e incluso usé baños de hombres. No me pidan que les cuente lo que tuve que hacer para usar baños de hombre. Lo voy a poner en mi próximo libro: ‘El acecho y el doble’

“La segunda posición elegida para mí fue una mujer ingenua de Texas, sobrina de unas mujeres de México, quienes en realidad eran por su puesto las mujeres hechiceras del grupo de Don Juan. Tenía el pelo rubio por elección, y me paraba en el cuadrilátero esperando atraer a los hombres a esta cosa virginal, porque por supuesto tenía que ser virgen. Y mi pelo era muy atractivo.”

Es esencial ser absolutamente fluido. Ese es el punto de todos los ejercicios de no-hacer, así pueden ser absolutamente fluidos, y cuando el selector mueva sus puntos de encaje tendrán la disciplina necesaria para poder fijarlo en la nueva posición.”

“No pueden verse sólo como cínicos manipuladores de la conducta, actuando un rol , luego otro. Tiene que ser real para ustedes, absolutamente real.”

“Después fui una mendiga loca, sentada en las escaleras de una iglesia, atacada por pulgas y mosquitos todo el día. Pero aunque soy alérgica a las picaduras, en mi rol de mendiga loca no me cuidaba, no me molestaban para nada.

Yo era una mendiga loca y desechada, así que tenía cuatro strikes en mi contra y todo el tiempo del mundo sólo para sentarme allí y ver el mundo pasar, porque nadie me notaba o me consideraba.”

“Para concluir, nada es real, sólo una manipulación de la conducta, sólo un resultado de la fijación accidental del punto de encaje en el nacimiento. Esto es lo que los acechadores aprenden a través de ser tantas personas diferentes.

Cada posición es igualmente real y por lo tanto, igualmente fantasma. Nosotros apreciamos nuestras posiciones presentes, pero incluso las más cercanas, las más reales son sólo fantasmas cuando se mueven a otra posición.”

“Toma años de recapitulación socavar el sentido de la realidad. Al mismo tiempo tuve que reemplazar la realidad con el camino del guerrero, para evitar la trampa del cinismo. Cambiar mi respuesta hacia el mundo dentro del desatino controlado, la delicia del guerrero!”

Si tienen la energía, todas las cosas que él (el Espíritu, el Selector) les pone a su alrededor llegan a ser cosas de belleza y de fuerza. En el más alto sentido sus vidas llegan a estar rodeadas de una exhibición del arte de vivir.”

“Recuerden que ustedes ya están muertos, son ya fantasmas como cualquier otra cosa. Y pierdan el sentido de la importancia personal.” “Sepan, más allá de la sombra de la duda, que nada es real.”

Preguntas y respuestas: (las preguntas eran inaudibles en el jardín)

“Después de la recapitulación y el no-hacer, entonces van a poder ver”

“Moverse dentro de otra banda completa del huevo luminoso es como morir, porque el brillo de la consciencia del mundo diario se habrá ido. La consciencia estará todavía con ustedes, pero estarán percibiendo una realidad diferente. Para la realidad ordinaria ustedes se habrán ido, se habrán muerto.”

“Hay similitudes entre las teorías de acupuntura china y las descripciones de los brujos del cuerpo energético. Si dibujan los principales meridianos, ellos forman un huevo igual que como los brujos lo describen.

También la teoría china dice que nacemos con una limitada cantidad de energía intrínseca, la misma visión que los brujos. Nosotros pensamos que el punto de encaje en el embrión está en el embrión, y sólo se relocaliza fuera del mismo cuando los ‘acomodadores’ traen la realidad ordinaria.

También algunas personas nacen energéticamente más poderosas que otras. Por ejemplo, si ambos padres son enérgicos y el bebé es criado con leche materna. Pero no se preocupen si no nacieron con una especial abundancia de energía, tienen todo lo que necesitan si son cuidadosos con ella.

También pueden recibir sacudidas extra cuando mueven el punto de encaje. Nosotros necesitamos ser más disciplinados para guardar nuestra energía. De todas formas no toma mucha energía mover el punto de encaje.”
Nietsche decía ‘cualquier cosa que no me mate me fortalece’. Esta es la forma en que los brujos piensan. Pero por otro lado cuídense de los filósofos, porque son famosos locos autoindulgentes.” “La recapitulación: no hay un método.

Hay un método, pero no es importante si mueven la cabeza de derecha a izquierda o de izquierda a derecha o si se establecen un tiempo regular o un montón de tiempo.

Lo que es importante es el intento inflexible para recapitular. Después el Espíritu los va a guiar dentro de la forma correcta y el tiempo y la cantidad de práctica. Con intento el tiempo se establece por sí mismo.

Cuanto tengan el intento correcto van a tener veintisiete generaciones de brujos detrás de ustedes. No todos ellos practicaron la recapitulación de la misma manera, pero su intento los va enganchar, a apoyar y a guiar. El intento allí afuera es constante, pero el método varía. De todas formas:

1- Inténtenlo.

2- Hagan de eso una integridad – (No se jacten o compitan. La competición es la peor cosa en el mundo. Es el soporte primario para el tercer pilar de la realidad diaria, el sentido de la importancia personal.)

3- Disciplina, orden, armonía. No estén al azar, a menos que lo intenten. La mayoría de la gente hace una lista y va hacia atrás

4- Respiren. La dirección no es importante, lo que es importante es usar la respiración para traer la energía.

Una carta enviada a Carlos Castaneda decía ‘He recapitulado anoche. ¿Puedo unirme a su grupo ahora?”

“La recapitulación toma toda una vida. No se hace en una noche.”

Taisha por la radio, entrevista en el programa EARTH MYSTERY con Haines Healy.

H.H.: Nuestra invitada de hoy, Taisha Abelar. Taisha aquí ya estamos en transmisión, bienvenida al programa EARTH MYSTERY.

Taisha: Gracias. Estoy muy contenta de estar aquí con ustedes… y quiero, antes de seguir, decir mi nombre otra vez porque siempre que comenzamos nuestras charlas o entrevistas declaramos nuestros nombres en voz alta…

Mi nombre es Taisha Abelar… y lo declaramos porque esto es un sueño. Los brujos dicen que cuando una persona llega a las últimas etapas de ensoñar, se convierten en lo que sueñan… y así Taisha Abelar es el sueño que estoy soñando así por nuestros propósitos mágicos siempre comenzamos declarando nuestros nombres, nuestros nombres mágicos.

H.H.: Iba a pedirte eso mismo ya que sabía tu deseo de hacerlo.

Taisha: Gracias.

H.H.: Déjame preguntarte, ya que estamos con el tema del nombre, Don Juan, el brujo Yaqui, personaje principal en los 10 libros de Carlos Castaneda, tu lo conociste bajo el nombre eneración de manera que el nagual Julián tenía el nombre Grau. Pero estos nombres designan solamente las predilecciones de cada persona, si es ensoñador o acechador.

H.H.: Pero Don Juan también ha usado el nombre Dilus Grau…

Taisha: Si, eso es un nombre que usa Carlos Castaneda ocasionalmente… los nombres realmente no son tan importantes… usamos muchísimos nombres… dependiendo de nuestro propósito, así que ahora mismo yo soy Taisha Abelar porque esto es el sueño que estamos soñando… Pero estas cosas cambian dependiendo del intento del momento que es una amalgamación que dispara este sueño.

H.H.: Creo entender el significado del acecho por mis lecturas de los libros, pero ¿serias tan amable explicarlo a nuestros oyentes?
Taisha: El acecho es realmente… cuando se mueve el punto del encaje… yo creo que tus oyentes deben tener una idea clara de lo que es el punto del encaje… es esa posición, cuando uno ve el cuerpo luminoso como un conglomerado de energía… hay un lugar en ello que es el centro de conciencia… y nosotros lo llamamos el punto del encaje… pero cuando uno mueve este punto en el ensoñar (que se mueve naturalmente en los sueños).

Tienes que mantenerlo en una posición el suficiente tiempo para poder reconocer la realidad nueva porque de otra manera, tendrás los movimientos caóticos y erráticos y una percepción accidental. El acecho, es la capacidad de mantener y fijar el punto de encaje en cualquier posición después de que haya sido desplazado en el ensueño… así que el acecho y ensoñar van mano a mano…

A veces comenta la gente… ella, es un acechador, Florinda Donner Grau es una ensoñadora… no, y por eso los nombres no son rígidos ni fijos porque cada ensoñador tiene que ser un acechador porque si no tienes esa disciplina o habilidad para mantener el punto de encaje fijado en cualquier posición elegida, la energía se dispersa y pierdes la capacidad de percibir cualquier realidad incluyendo la nuestra porque lo que estamos haciendo ahora en esta realidad…

estamos acechando… en nuestro mundo, el mundo cotidiano, manteniendo nuestro centro energético fijo en una posición determinada que nos permite ver ese mundo cotidiano.

El acecho en otro nivel es la capacidad de dar cuerpo a la realidad que percibimos a través de la sistemática categorización que crea un orden… eso es lo que hace un acechador… ordena, a través de su cuerpo energético, y crea una estructura reconocible y real… tan real como la realidad de nuestro mundo cotidiano.

Porque nosotros también estamos acechando y lo hemos aprendido de muy joven cuando aprendimos amalgamar percepción para poder llegar al acuerdo que ese mundo en que vivimos es real.

H.H.: Tú si has mantenido unas posiciones muy interesantes… si puedo hablarles a mis oyentes sobre una de ellas… que era la espléndida mujer de negocios Sheila Waters.

Taisha: Ah sí, ¿viste una demostración?

H.H.: Sí, y si puedo comentar una anécdota… tú eras Sheila Waters y después regresaste a Taisha Abelar y yo me acerqué y te pedí, solamente para jugar contigo, si Sheila Waters podía buscar café para los hombres.

Taisha: Ah si, ya me acuerdo de eso.

H.H.: Y tú instantáneamente te convertiste de nuevo en Sheila Waters sin titubeos ni hesitaciones… fue un cambio perfecto… no hubo ni un microsegundo de demora antes de haberte convertido de nuevo en Sheila Waters.

Taisha: Pues si, estamos muy entrenados. Hemos pasado toda nuestra vida adulta en el mundo de los brujos y así nos hemos convertido en eso. Hemos estado ensoñando diferentes posiciones y como tal, Sheila Waters es el nombre de una posición de ensueño.

Para poder desplazar de una posición al otro, el punto de encaje tiene que estar totalmente fluido. El acecho lo fija en un punto u otro.

A pesar de que el punto de encaje esta asociado con rigidez, no es rígido como somos en nuestras vidas cotidianas y en donde mantenemos este mundo como el único mundo o realidad y somos incapaces de soltarlo. Sobre todo los hombres, que son los encargados de mantener las estructuras sociales…

las mujeres tienden a ser mas fluidas ya que no son ellas los bastiones del orden social. Solamente porque la realidad cotidiana lo exige, los hombres tienen que mantener el orden social y las instituciones que en realidad son instituciones creadas en el dominio del intento.

Hasta nuestros sistemas políticos, legales, médicos, son áreas donde hemos puesto energía y hemos construido lo que los sociólogos llaman glosses o estructuras interpretativas.

Y esas estructuras tienen que mantenerse vía energía (energía intersujetiva) de manera que todos podemos estar de acuerdo de lo que se hace en todos los aspectos de la vida.

Los acechadores entonces entrarían en cualquiera de esas áreas, a descubrir las estructuras energéticas… no en una manera intelectual ya que en nuestro mundo cotidiano no estamos haciendo esas cosas de una manera intelectual…

somos los políticos, somos los médicos, los abogados, etc… así que el acechador descubre las ramificaciones de esas estructuras y las reproduce energéticamente.

Para volver a lo que estaba diciendo antes, los hombres tienen que mantener las estructuras y así sus puntos de encaje están muy fijos, rígidos… es muy difícil que lo muevan. En cambio, son los maestros en el acecho. Es más difícil para ellos ensoñar, aunque si lo hacen por la noche.

Si quieren ensoñar como hacen los brujos, tienen que pasar por los siete umbrales del ensueño que Carlos Castaneda ha resumido en su libro, El Arte de Ensoñar.

Un brujo tiene que pasar a través de ellos para poder mover su punto del encaje. Las mujeres, sin embargo, no tienen que pasar a través de eso porque ensueñan de una manera muy natural ya que su punto de encaje es mucho más fluido.

Hasta en sus ciclos de menstruación, el punto de encaje comienza a desplazarse levemente y eso nos permite percibir cosas que no son permitidas dentro del marco socio/cultural.

H.H.: Para poder reunir la energía suficiente para acechar perfectamente tu recomiendas, o por lo menos Clara te lo recomienda en tu libro, que las mujeres se abstengan de relaciones sexuales. ¿Esto se aplica también a los hombres?

Taisha: Esta pregunta siempre viene cargada de todo tipo de apegos y emociones. Depende, aquí volvemos al concepto o más bien lo que los brujos ven, cuan enérgica es esta persona.

Si esta persona ha sido concebida con un gran golpe de energía, por supuesto viniendo de sus padres, entonces él o ella puede tener energía suficiente y no necesitan ser celibatos… y pueden usar esa energía como quieran…

no estamos diciendo que la gente no puede casarse ni tener familia. Hay otras avenidas en donde pueden expresar su impecabilidad y su entrenamiento de brujo.

Si una persona no tiene la energía dentro de su propio cuerpo energético, quiero decir la energía inicial que le fue dada en el momento de la concepción, entonces es mejor conservar esa energía para utilizarla en el ensueño.

Porque los brujos utilizan esa energía original de la concepción para ensoñar, que luego se transforma… pero eso es lo que tenemos todos en el comienzo, esa energía básica.

Por eso cuando hablamos de la recapitulación, el proceso de recobrar la energía que ha sido perdida y enganchada en el pasado, nos han enseñado a comenzar con la lista de nuestros encuentros sexuales porque esto es la energía que luego se puede emplear en otras tareas de los brujos, como ensoñar, o la adquisición del silencio interno.

Porque si no tienes energía suficiente, no puedes entrar en el silencio. Esto parece una contradicción, pero nuestro dialogo interno es como si se ha enchufado algo que se da cuerda a sí mismo sin nuestro control y hace falta energía para apagarlo.

Es como un mecanismo que se impulsa a sí mismo y que mantiene en movimiento el orden social. Si prestamos atención al dialogo interno, veremos que es una constante reafirmación del mundo circundante tal como lo vernos y sobre todo de nuestro lugar en el mundo, o como nos vemos a nosotros mismos.

Don Juan ha comentado muchas veces de que hay una disfunción, una deterioración ahora, que ha dado lugar a un énfasis desmesurado sobre uno mismo… que realmente no debería estar ahí y que entorpece el funcionamiento eficaz de nuestras vidas.

Es un desequilibrio. Se está utilizando demasiada energía en la defensa del ser… es como una gran boca por ahí gritando yo yo yo yo… que necesita alimento constantemente.

Y eso requiere sumas enormes de energía… todas nuestras energías están empleadas en la defensa del ser,manteniendo, presentando, o en el conejo, reproducción etc. que necesitamos encontrar el amor, las relaciones, el matrimonio, etc…

Hay un mandato biológico de reproducir, pero también hay un mandato para evolucionar y la reproducción en este momento, tal y como están las condiciones del mundo, es casi lógico, o más beneficioso de invertir nuestra energía en el mandato de la evolución para llegar a esas otras posiciones del punto del encaje que nos recargarían con energía, nos daría una sacudida energética que tan desesperadamente necesitamos en nuestros días.

Hoy en día el mundo mismo esta bajo de energía, los recursos se están agotando, físicamente nuestros cuerpos están en pésimo estado, y así este mandato para evolucionar y usar otras arcas de la totalidad de nuestras potencialidades como seres conscientes, apartándonos del énfasis sobre uno mismo, ese reflejo constante de uno mismo, el estar seguro de que no perdemos cara, esas luchas tontas con los pinches tiranos…

todo eso exige grandes cantidades de energía. Así que en la primera etapa, si es que queremos expandir nuestra percepción, necesitamos redistribuir la energía de esas áreas que actualmente están reclamando la mayor parte de nuestra fuerza vital.
H.H.: Tengo un par de preguntas técnicas… la primera es… con la recapitulación, inhalas mientras enfrentas la cabeza al hombro derecho, inhalando mientras que la mueves hacia la izquierda y después???

Taisha: Y luego vuelves con tu cabeza al centro.

H.H.: En algún lado, tu libro o el de Florinda, mencionaste el mover la cabeza un par de veces sin respirar.

Taisha: Si, ahora el aspecto técnico de la respiración no es tan importante, ni tampoco el lugar donde se hace… tengo que aclarar esto porque siempre nos lo preguntan… “no tengo cueva para retirarme etc”.

La recapitulación es una técnica maravillosa de los brujos, una herencia de los brujos del antiguo México para recobrar la energía que se ha quedado atrapada en el pasado. Lo más importante en la recapitulación es la integridad interna que uno tenga en el momento de hacerlo… el intento ya está implícito.

Como se hace y cuando se hace depende de las necesidades de cada individuo y sus circunstancias.

H.H.: ¿Así que puedes recapitular manejando tu carro, o sentado en tu sofá etc?

Taisha: Totalmente… Florinda Donner Grau hizo una recapitulación enorme en un bus a Oaxaca en circunstancias espantosas, ya sabes como son los buses en México. Y haces muchas, muchísimas recapitulaciones.

Estamos todos recapitulando hasta hoy… recapitulo cuando camino por la calle si es que de repente me surge algo de la memoria… o digamos que estas en el trabajo y tienes unos minutos, pues recapitulas.

El motivo por lo cual dicen que hay que comenzar con una lista o estructura, es porque nuestra concentración no esta cultivada lo suficiente al principio y la lista sirve de dos maneras…

primera que comenzamos con la energía sexual que es la energía principal que utilizaremos para hacer el resto de la recapitulación. Y la lista sirve como una matriz para enganchar la concentración.

Y para crear una lista de todas las personas que has conocido en tu vida, en si misma es una tarea que exige una concentración importante.

También determina desde el comienzo si realmente quieres hacer la recapitulación hay mucha gente que comienza con su lista y luego son incapaces de seguirla ya que el esfuerzo es “too much”. Así que la lista te da la estructura…

seguimos con ella en un lugar, si fuera posible, tranquilo y en donde se pueda poner presión sobre el cuerpo energético… según los videntes la distancia del cuerpo energético es aproximadamente la distancia del brazo extendido a todos los lados del cuerpo y dibujando un circulo tienes el tamaño del huevo luminoso…

y el punto de encaje esta detrás, entre los omóplatos. Así que puedes sentarte en un coche, en una cueva, o en un closet, en una ducha, en una caja grande… te darás cuenta que hay una presión sobre tu cuerpo energético…

y por eso los brujos aconsejan utilizar algo así… porque te mantiene más despejado… pero no es del todo necesario, ya que para un claustrofóbico seria completamente incómodo. O sea que se hace en cualquier lugar donde puedas concentrarte.

La respiración, pues en mi contexto lo llamábamos la respiración barredora, como una escoba gigante que, usando tu cuerpo energético (por supuesto) sientes como las fibras están barridas y se libran de desechos. Después de haber hecho la recapitulación un tiempo, es una sensación que notarás.

Vas a comenzar a notar tu cuerpo energético ya que esta técnica trabaja directamente sobre el cuerpo energético… y si, puedes comenzar con tu hombro derecho y barres al hombro izquierdo mientras inhalas toda la energía que ha estado atrapada… todo el tiempo visualizando por supuesto…

porque primero tienes que montar la escena… y con eso quiero decir que visualizas todos los detalles de la escena… si estas en tu sala, ves las cortinas, la alfombra, la tv… las paredes… todos los detalles…

y luego te insertas tú misma en la escena con la otra gente que están ahí… y te quedas observando un tiempo para ver qué pasa… y luego te ves en acción… los videntes dicen que esto es la única manera que tenemos para vernos.

Luego exhalas toda la energía foránea… hay gente que comienza con el hombro izquierdo… no tiene mucha importancia.

H.H.: Tengo otra pregunta técnica que me ha tenido intrigado desde que he leído tu libro… el perro, Manfredo… Don Juan dijo que era miembro de su partida de brujos y me parecía como un personaje maravilloso… por favor, cuéntame algo de Manfredo.

Taisha: Manfredo era y todavía es, porque su consciencia todavía está.

H.H.: un perro.

Taisha: No porque pudo irse con los brujos de la partida de Don Juan. Él era un brujo de los tiempos antiguos que quiso cruzar al infinito y fracasó en sus esfuerzos.

Los brujos de la antigüedad tomaban diferentes formas para practicar su ensueño y estos serían diferentes puntos de encaje…

pero dependiendo de su impecabilidad y su energía algunos se quedaron atrapados en diferentes posiciones de ensueño sin llegar a la meta última de libertad total. Manfredo fué un brujo que se quedó atrapado en una posición de ensueño que era la formación energética de un perro.

En el momento de la muerte o la disolución energética, tuvo la energía suficiente para entrar en la forma del perro y así no se perdió totalmente su conciencia, pero fue como una ruta de escape.

Y por supuesto que era profundamente triste ya que su conciencia era tan viva pero su forma tan limitada y se montaba en ira y frustración… es una buena pregunta porque cuando percibimos cosas lo hacemos en sus formas físicas, perro, arboles, gentes, objetos.

Pero nuestros cuerpos energéticos pueden percibir energía. Brujos, especialmente Don Juan y Emilito quien había encontrado a Manfredo, interactuaron con él en un nivel energético. No era un perro sino que era un ser energético. Así que cuando estuve en la casa de Clara algo en mi cuerpo…

sólo puedo explicarlo en términos de afecto, de feelings, me facilitó, me hizo transcender el hecho que Manfredo era un perro. A mi no me gustan los perros… que les he tenido miedo desde que uno se me montó encima cuando era pequeña…

pero había algo en Manfredo que pude ver que eso no era un perro. Hubo un lazo energético de afecto puro porque los dos éramos casos trágicos y en ese sentido hicimos un acuerdo… acordamos que el que llegara primero al infinito hallaría al otro…

y eso era una promesa que dura para la eternidad ya que promesas de ese genero entre brujos o pretendientes a brujos duran para siempre…

transcienden el reino de lo cotidiano porque ese reino no nos interesa en el fondo. Nos interesa salir de aquí… movernos a otros reinos… así que el afecto, acuerdos entre brujos tienen que trascender lo ordinario, lo común…

no nos interesa en términos de “amor” que se puede siempre remplazar… el afecto de los brujos dura para siempre… no puedes cambiar la cabeza de la persona y ahora estas queriendo a otro… no, esas promesas duran para siempre.

Tenemos este acuerdo y todavía estoy en contacto con Manfredo porque él me está hallando… él se fué con Don Juan cuando ellos se fueron… cuando llegaron a una etapa que estaban listos y era el momento de irse…

y fueron capaces, porque tenían la masa energética para salir de aquí… lo que realmente quiero decir es que perfeccionaron toda un serie de posiciones de ensueño, y sus cuerpos de ensueño de manera que lograron irse con su conciencia intacta. Manfredo ahora es el brujo que siempre ha sido…

pero ahora tiene la masa de otros brujos… él me esta ayudando a ser impecable.

H.H.: Yo adoro a los perros y todo relacionado con ellos y todavía recuerdo todo en torno a él de tu libro que me parecía lo mejor del libro.

Taisha: Él me protegía y me llevaba a diferentes lugares para enseñarme cosas. Al principio yo creía que era un perro porque nuestra mente racional es tan fuerte, nuestros acuerdos que hacen que el mundo que percibimos es tal y cual, es tan fuerte…

damos toda nuestra energía para mantener el mundo en orden… y así que vemos las cosas como estamos enseñados a ver y para romper esa percepción necesitamos recapitular.

H.H.: Déjame tomar otro ángulo aquí… no sé si estas familiarizada con las obras de Bob Monroe que fué la primera persona que entrevisté en este programa… él ha escrito libros sobre los viajes afuera del cuerpo… básicamente hablando de lo que denomina “los viajes astrales”.

Su técnica consiste en acostarse, entrar en un estado de relax, una condición que él llama cuerpo dormido mente despierta y durante este proceso juntas toda tu basura y fabricas un container en donde botarlo y visualizas todo eso…

botando toda tu basura y así liberándote de ella… y luego visualizas tu cuerpo energético y tratas de poner cuanta energía puedas ahí… y partir de allí utilizas diferentes técnicas pero básicamente sales del cuerpo con tu conciencia…

¿como difiere estas técnicas con el ensoñar de los brujos?

Taisha: Si miramos el libro El Arte de Ensoñar, donde todo está explicado según nuestras fuentes de los brujos de la antigüedad…

está todo en el libro en gran detalle así que no más voy a decir que existen muchas puertas o etapas del ensueño para atravesar.

Lo que tú has estado describiendo tiene algo parecido a algunas de las etapas de ensueño… excepto que primero hay que recapitular… esto suena como un proceso muy rápido… con la recapitulación no puedes simplemente visualizar todo de golpe y botarlo a un container…

tienes que tomar cada situación porque la energía se queda atrapada… cada experiencia en nuestras vidas se queda atrapada en un nivel de tejidos, en un nivel celular… y cuanto más regresamos sobre los detalles más liberamos en nuestros cuerpos físicos, no solamente el cuerpo astral o energético…

porque primero queremos limpiar los recuerdos que disparan nuestra conducta mientras que actuamos en la vida cotidiana. Luego el relax sí, en las primeras etapas de ensueño te relajas y entras en esta zona de duermevela entre la vigila y el sueño… y dejas el recuerdo de tu cuerpo físico… pero si el cuerpo físico está tan a tope con recuerdos con gran carga emocional…

si no puedes apagar el diálogo interno… no será posible llegar a un estado de relax lo suficiente profundo para entrar en el ensueño.

Así que todo funciona como un conjunto… la recapitulación te permite llegar al ensueño porque enfocas tu atención, porque también permites que tu cuerpo físico se libere de las emociones se vacíe…

entonces si te dejas ir y/o ensueñas cuando estás dormido, y si estás dormido necesitas tener ese control sobre tu percepción vía el encontrar tus manos o cualquier otro objeto en el cuarto que en sí mismo es tremendamente difícil salvo si ya tienes ese grado de concentración y conciencia de tu cuerpo energético.

H.H.: Con el tema de ensoñar, supongo que te deben preguntar eso muy a menudo, eso es la diferencia entre los sueños de brujo y sueños lúcidos… ¿puedes comentar sobre eso?

Taisha: Si realmente estas lúcido estas ensoñando. Si tienes la conciencia y control dentro de tus sueños entonces estas ensoñando como los brujos… te habrá movido el punto de encaje y puedes actuar dentro del sueño a voluntad igual como cuando estas despierta.

H.H.: Don Juan dijo que el universo es predatorio y que alguien está por allí que quiere tu energía cada vez que juntas un poco más y la otra pregunta es el mundo de los seres inorgánicos parece ser un mundo muy predatorio… entonces ¿no será muy peligroso intentar este tipo de ensoñación sin estar acompañado con alguien que sabe lo que hace?

Taisha: No, no necesitas de alguien que sabe lo que hace… lo que necesitas es sobriedad… tu misma tienes que saber lo que haces porque entras en el estado de ensueño solo.

Las mujeres por supuesto no tienen que preocuparse ya que son sumamente fluidas y entran y salen sin problemas… y el universo según los brujos es energía femenina y los predadores están más interesados en la energía de los hombres.

Pero, y aquí es donde te puedes quedar atrapado, si te entregas a las indulgencias y no tienes la fluidez suficiente para no entregarte a las indulgencias emocionales… pues los seres inorgánicos van a por ti porque ellos están afinados a las emociones y dispuestos a darnos lo que queremos.

Los seres inorgánicos son nada más que formaciones energéticas… no queremos pensar en ellos como extraterrestres… son energías que buscan otras energías… y si estas entregado totalmente a la indulgencia y no has recapitulado y no tienes el control pues entonces te conviertes en una víctima.

Digamos que en tu vida cotidiana todavía sufres del síndrome de “poor baby” o sea la víctima que sufre todo a las manos de los demás te quejas de que el mundo no te esta dando todo lo que necesitas y entras en el ensueño así, estas llevando todo eso contigo… estas llevando tu cuerpo energético contigo.

H.H.: El síndrome “poor baby” ¿no esta reflejando la modalidad de nuestro tiempo?

Taisha: Todos nuestros días, los medios de comunicación, la tv, refuerza ese punto de vista… eso si es la modalidad de nuestro tiempo… y en un sentido somos víctimas… casi es cierto porque sentimos que no tenemos energía suficiente para sacudirnos afuera de ese estado de “poor babyismo”… y la verdad es que no la tenemos debido al bajón de energía que hay.

Es un círculo vicioso… solamente en el momento que redistribuirnos la energía de la vida cotidiana a través de los movimientos donde sacudimos la energía, la recapitulación, o técnicas de “not-doing” que rompen con ese acuerdo que si soy un “poor baby”… claro está que todo el mundo se pone de acuerdo para reforzar esa actitud de “poor baby” dando solace y escuchando nuestros “problemas” vamos a “compartir” nuestra miseria…

nos encanta cuando todo el mundo tiene problemas y sobre todo cuando hay gente que están en peor estado que nosotros. Es muy difícil querer a alguien que está fuerte y feliz… nosotros somos los “poor babys” y ellos deben estar por nosotros…

es muy difícil dar afecto pero todo el mundo quiere afecto. Así que todas esas cosas se tienen que arreglar a través de la recapitulación, el acecharse a uno mismo antes de que puedas entrar en el ensueño hecho y derecho.

Si todas esas áreas están arregladas y si tu cuerpo energético esta contigo entonces entras en el ensueño como un ser impecable… nada te puede tocar.

Nada te puede tocar en este mundo. Si algo te puede chupar energía, es la actitud “poor baby”, la auto importancia etc. y ya puedes estar seguro que llevarás estas actitudes al ensueño.

Y eso fue la trampa de la muerte para los brujos antiguos quienes fueron unos maestros del ensueño. Ellos fueron capaces de embarcar a viajes tremendos en las diferentes capas de la cebolla, los niveles diferentes de la realidad o planos astrales, como quiera que quieras llamarlo…

desplazaban sus puntos de encaje con gran facilidad pero debido a su egomanía y su rigidez en la afirmación del yo… porque

te llevas a tu yo al ensueño… se quedaron atrapados allí… comprados por los seres inorgánicos y se convirtieron en sus esclavos en este sentido…

H.H.: Dado el conocimiento que los brujos están compartiendo con el mundo en la forma de charlas y libros, ¿no sería la solución para nosotros como raza, comenzar el proyecto de la recapitulación en la niñez… que los padres enseñan a sus hijos… que lo hagamos juntos para romper la tiranía del ser-ego?

Taisha: Si podrán romper la auto importancia, pero no con la recapitulación. Primero los padres deben recapitular para servir como modelo, digamos, para los hijos.

Los hijos emulan, copian la posición del punto de encaje de sus padres… y lo que son los padres, así serán los hijos. Así que si los padres, y sobre todo las madres que tienen los lazos más fuertes con sus hijos, recapitulan sus vidas y limpian algo de las áreas de autoimportancia de sus vidas, entonces los hijos no se enfocarán sobre esas cosas… estarán haciendo sus trabajos, estarán creciendo energéticamente y no se quedaran retorcidos como nos hemos quedado nosotros.

Puedes recapitular con tus hijos pero es más aconsejable limpiar tu vida primero y servir como ejemplo para tu hijo ya que ellos no tienen tanto como para recapitularlo.

H.H.: Claro, estaba pensando que si ellos simplemente podrían mantener su energía original sin perderla, entonces nunca llegaría el punto donde tendrían que pasar años recapitulando.

Taisha: Podrán ver lo que pasa pero eso realmente viene de la conciencia de los padres… porque si ellos no tienen esa impecabilidad… digamos de poder dar el afecto sin esperar nada, no como la mentalidad mercantil que todos tenemos, y que otra vez es una modalidad del tiempo en que vivimos.

Si los padres se aferran a esa actitud los hijos no tiene ni chance. Si en cambio, recapitulan y se forjan en su impecabilidad… esos niños serán niños impecables.

H.H.: ¿Cómo ves el espíritu del mundo en general?

Taisha: Es muy desolador en el sentido que miras donde miras, la egomanía está rampante… puedes verlo… no más miras tu misma… ábrete los ojos un momento y si miramos lo que está en nuestro entorno, la televisión, los medios de comunicación y los mensajes que vienen a través de ello, la política del mundo…

entonces vemos que los recursos mundiales están en decadencia… y que no queremos realmente cambiar nuestras vidas y así es una espiral que va hacia abajo.

H.H.: ¿Seria posible que se mueva el punto del encaje del mundo para que todo eso cambie en un santiamén?

Taisha: En un santiamén necesitaríamos un cataclismo… los brujos ven que si, hubo grandes cambios así, cuando el punto de encaje del mundo se desplazó… quizá la era del hielo o grandes cataclismos cuando la tierra se desplazó de su eje…

algunos dicen que su rotación se fue en reverso… pero todo eso no esta dentro de nuestro alcance conceptual… pero para desplazar ahora haría falta eso, un cataclismo brutal para desplazar rápidamente.

Pero gradualmente si… no diciendo que vamos a salvar los bosques y luego salir con nuestro Mercedes Benz o construir una casa de madera… tienes que comenzar contigo mismo… tienes que mover tu punto de encaje como individuo y después montar un nuevo intento, el intento de los brujos.

Nuestro punto de encaje está fijo y eso está cada vez debilitando más… no siempre estuvo en esa posición en la humanidad, de la misma manera que no ha estado siempre en la misma posición en la tierra… se ha desplazado en el transcurso del tiempo y puede desplazarse de nuevo.

Esa es nuestra esperanza y el motivo por lo cual estamos dirigiéndonos a la gente en este punto… porque nosotros sabemos que individualmente, puedes atraer lo que los brujos llaman masa…

y así otros también podrán mover sus puntos de encaje porque ahora compartiríamos un acuerdo intersujetivo de personas que han es posible mover el punto del encaje… y cuando lo haces, recapitulado, o que han comenzado, o que hacen los pases mágicos, o el ensueño con impecabilidad…

pueden decir, si veo una diferencia en como percibo el mundo… y eso contribuye a una intersujetividad que revitaliza… que revitaliza el mundo pero solo si revitalizas tu propia energía primero…

y por supuesto nuestros hijos, si los padres son seres vitales y fuertes, nuestros hijos también reflejarán eso. Los padres que han recapitulado y han logrado mover su punto de encaje, después si tienen un hijo, será fuerte energéticamente. Así que, sí se puede cambiar.

H.H.: Una pregunta antes de que acabemos… en todos los libros, los de Carlos Castaneda, Florinda Donner Grau, en tu libro, la idea de telepatía surge… uno de los brujos anticipa lo que vas a decir o comentar sobre algo en tu mente…

en que punto del entrenamiento del brujo adquiere uno la telepatía?.

Taisha: En el punto que llegas al silencio interno… cuando no necesitas reafirmar tu ego a cada momento en tu conciencia, cuando no tienes más preocupaciones ocupándote la mente, como que me pasará o preocupaciones con tu trabajo, y a través de la recapitulación, cuando comienzas a sacudir tu cuerpo energético desarrollas lo que los brujos llaman el vidente en ti… o puedes llamarlo el emisario… o la voz de seeing…

eso simplemente es algo que te dice… es un feeling… oh están pensando eso… y hay veces puedes hasta oirlo… los pensamientos de la otra persona.
H.H.: Tu fuiste un monje budista por unos años… acechaste la posición de un monje budista… el silencio interno, puede resultar de esa disciplina también?

Taisha: Por supuesto que hay muchas técnicas de meditación y la meta de los monjes de cualquiera de estas técnicas es esa. Yo ya había hecho la recapitulación antes de ser un monje y así fui capaz de acechar estas posiciones… con eso no quiero decir que si practicas la meditación zen no llegarás a parar tu dialogó interno…

hay muchas técnicas de meditación que apagan el diálogo interno. Pero eso no es suficiente… que eso lo quiero dejar claro… no es suficiente tenerlo quieto y tranquilo internamente… ¿qué pasa cuando vuelves a tu trabajo rodeado de gente y tu jefe enfurecido? o en tu casa con tus hijos que te están gritando…

hace falta mantener ese silencio en medio de todo eso… de tener, silencio, ecuanimidad y resolución en cualquier situación… así que siempre nos lo mandaron de vuelta al mundo para comprobar y practicar el entrar en silencio…

no sentado en posición en una cueva o algún lugar de meditación. He conversado con monjes tibetanos que han venido a L.A. y me han dicho que les es muy difícil el mantener su silencio y su ecuanimidad…

y lo mismo pasó con los templos taoístas que se han convertido prácticamente en zonas turísticas que los monjes comentan que ahora, cuando el mundo ha entrado en sus dominios, han destruido algo de la paz y silencio que habían construido allí… pero los brujos dicen… no construyas tu silencio encima de una montaña sino adentro de tí mismo.

Entrevista con Carlos Castaneda

Entrevista con Carlos Castaneda

-¿Por que afirma usted ser el ultimo brujo del linaje de don Juan Matus?

Para que yo continuase la línea de Don Juan debería tener una disposición energética especial que no tengo. No soy un hombre paciente, mi modo de moverme es demasiado abrupto, demasiado perturbador.

Don Juan siempre se hallaba allí, a nuestra disposición. El no desaparecía, sino que acomodaba sus apariciones y desapariciones de modo que pudiera satisfacer nuestras necesidades. ¿Cómo podría yo hacer algo así?

Carlos Castaneda:

“Dado que soy un imbécil, estoy seguro de que voy a morir”

En la revista Mas allá de la ciencia informaban de la sorprendente y reciente apertura del inaccesible mundo de Carlos Castaneda y su grupo de brujos, que en el ultimo año (1995) han decidido dar a conocer, mediante seminarios y encuentros abiertos, los pases mágicos heredados por ellos de la tradición tolteca y a los que denominan tensegridad.

castaneda_books1En el último de estos seminarios, celebrado el pasado mes de Diciembre en la ciudad de los Angeles, el siempre elusivo Castañeda, posiblemente el mas famoso de los brujos modernos, concedió la breve pero sorprendente entrevista que se ofrece a continuación.

En esta ocasión el motivo del encuentro, celebrado en la sede de Anaheim fue el de repasar todos los pases mágicos que hasta la fecha el grupo de Carlos Castaneda ha enseñado a los asistentes de sus curses, además de haberlos plasmado en dos videos, el segundo de ellos aparecido tan solo unos días antes de la elaboración de este trabajo.

El periodista norteamericano Benjamin Epstein fue uno de los asistentes al curso, que además de pases mágicos o tensegridad estuvo tan lleno de sorpresas y revelaciones como siempre, con la presencia, además, del propio Carlos Castaneda y toda la fuerza de sus palabras y sus vivencias mágicas.

También como siempre, la aceptación de Castaneda para contestar la siguiente entrevista (aparecida en Los Ángeles Times el 26/12/1995) fue súbita y nada preparada. Simplemente, Benjamín Epstein logró alcanzar al nuevo y ultimo nagual del linaje de Juan Matus y este, inexplicablemente, le invito a almorzar junto a su grupo.

Durante la conversación, que se desarrollo con el acompañamiento de un muy terrenal sándwich de queso derretido y una ración de tocino con patatas fritas, Castañeda se mostró, en palabras del periodista, agradable y espontáneo.

– ¿Por qué no permite usted ser fotografiado ni que graben su voz?

Ambos son modos de fijarlo a uno en el tiempo. Hay una cosa que el brujo no hace: estancarse. La palabra fijada, el retrato que fija, son la antítesis del brujo.

– ¿Es la tensegridad el Tai Chi tolteca? ¿Podría definirse como un arte marcial mexicano?

La tensegridad no tiene limites políticos. Reclamar orígenes resulta absurdo, y comparar la tensegridad con el yoga o el Tai Chi no es posible puesto que tienen un origen distinto y un propósito diferente. El origen de la tensegridad es chamánico y chamánico es también su propósito.

– ¿ Dónde encajaría Jesucristo o Buda en todo esto?

Ambos son ideas, ideas demasiado grandes, demasiado gigantescas para ser reales. Jesucristo o Buda son deidades. Uno es el príncipe del budismo, el otro el hijo de Dios. Ideas de este tipo no pueden usarse en un movimiento pragmático.

La diferencia entre la religión y la tradición chamánica consiste en que las cosas con las que trata el chamanismo son extremadamente practicas. Los pases mágicos o movimientos a los que nosotros llamamos tensegridad son solo un aspecto de ello.

– ¿ Es eso lo que ustedes hacen todo el tiempo, pases mágicos?

¡No! Lo que pasa es que yo era muy rechoncho, estaba bastante gordito, así que don Juan me recomendó la practica obsesiva de pases mágicos para mantener mi cuerpo en un estado optimo.

De modo que, en cuanto a actividad física, sí, eso es lo que hacemos. Los movimientos de tensegridad fuerzan nuestra atención a concentrarse en la idea de que somos esferas luminosas, un conglomerado de campos de energía que se mantienen unidos por un pegamento especial.

– ¿ Dónde vive usted?

No vivo aquí, no estoy aquí en absoluto; por eso suelo usar el eufemismo”Estuve en México”. Todos nosotros dividimos nuestro tiempo entre el estar aquí y el ser jalados por algo que es indescriptible y que nos convierte en visitantes que se adentran en otros reinos. Pero apenas se comienza a hablar de esto, uno suena como un bobo total.

En su libro El don de águila afirma que don Juan Matus no murió, sino que “partió”, “se consumió en el fuego interno”. ¿Usted va a “partir” o va a morir?

Dado que soy un imbécil, estoy seguro de que voy a morir. Quisiera tener la integridad necesaria para partir del modo como él lo hizo, pero no hay seguridad y tengo el terrible temor de que no lo voy a poder lograr.

Pero lo deseo. Uso toda mi cabeza -mis dos cabezas- con ese propósito.

– Recuerdo un articulo, hace una década al menos, que lo llamaba “el padrino de la nueva era”

– No, decía “el abuelo de la nueva era”. Y yo pensé: ¡por favor, llámenme tío o primo, pero no abuelo! Tío Carlitos no estaría mal. Me siento fatal siendo abuelo de cualquier cosa.

No se imagina usted como lucho contra la edad, contra la senilidad y la ancianidad. He luchado 35 años. Las tres personas con las que he trabajado Carol Tiggs, Taisha Abelar y Florinda Donner- han hecho otro tanto durante todos estos años.

Parecen niñas fabulosas que toman y toman energía sin cesar para continuar siendo fluidas. Sin fluidez no es posible viajar a ningún lado.

– Juan Matus le enseño a “ver”. Ahora mismo, si usted se fija en mi persona, ¿qué es lo que “ve?” Tengo que estar de un humor especial para “ver”. Necesito ponerme muy sombrío, muy pesado. Si estoy alegre y liviano no veo nada.

Me enrolé en la marina para ver el mundo y ¿qué veo? ¡Veo el mar! (*) Sé más de lo que quisiera, es el infierno, el verdadero infierno. Si uno ve demasiado, uno se toma insoportable.

– Talia Bell, la organizadora del seminario y presidente de Cleargreen Inc., Parece muy allegada a usted. ¿Forman acaso pareja?Nosotros somos seres ascéticos , no tenemos relaciones de orden sexual, lo cual es una maniobra difícil, muy difícil para nosotros. Don Juan me recomendó que debía conservar mi energía porque no tengo demasiada, dado que yo no fui concebido en condiciones de una gran pasión sexual.

La mayoría de la gente no es creada en esas situaciones de gran pasión. Sin embargo, Talia nació con energía suficiente como para hacer lo que quiera.

– ¿Pueden también las personas casadas hacer lo que quieran?

Es una pregunta que ha surgido muchas veces y repito que se trata de una cuestión de energía. Si uno sabe que no fue creado en un estado de real excitación, es mejor que no, que se abstenga.

En este nivel energético no es importante si la gente esta o no casada. Pero con el lanzamiento de la tensegridad, no sabemos en realidad que va a pasar ni como esta va a repercutir en las personas que la practiquen.

– ¿No saben que va a pasar?

Cómo podríamos saberlo? Esto es una implicación de nuestro sistema sintáctico. Nuestra sintaxis requiere un comienzo, un desarrollo y un fin: yo fui, yo soy, yo seré.

Estamos atrapados en ello… pero ¿cómo podríamos saber de que va a ser capaz usted si tiene la suficiente energía?

Esa es la cuestión y la respuesta es que usted va ser capaz de cosas estupendas y mucho mas excitantes que las que puede llevar a cabo ahora, sin ninguna energía.

Don Juan Matus me recomendó que cuidara mi energía porque me estaba preparando para algo, pero no sé para que…

– Usted habla de la línea de brujos de Juan Matus. ¿ Conoce otras?

Me topé con un indio maravilloso del sudoeste y aquel fue un acontecimiento memorable, la única vez que encontré un verdadero brujo fuera del linaje de don Juan.

Un joven profundamente involucrado en el tipo de actividad en la que don Juan estaba involucrado. Hablamos durante dos días, después de los cuales él, por alguna razón, sintió que me debía algo.

Mas tarde, un día, cuando conducía un volkswagen en medio de una tormenta de arena que estaba a punto de hacer volcar mi coche y que ya había arruinado el parabrisas y hecho desaparecer la pintura de un lateral, apareció de pronto un gran camión que se coloco entre el viento y mi coche; y una voz me llamo desde la cabina diciéndome: ” escóndase junto al costado de mi camión”.

Hice lo que me indicaban y así continuamos el camino durante muchas millas a lo largo de la autopista 8. Cuando finalmente el viento se calmó y paramos, me di cuenta de que ya no estabamos en esa ruta, que nos habíamos ido del camino pavimentado.

El conductor del camión bajó y entonces pude ver que era aquel indio, quien me dijo: “he pagado mi deuda. Esta usted en el otro lado y ahora quedamos en paz. Retroceda hasta el camino pavimentado”. Ambos retrocedimos.

Una vez en la autopista di vueltas y más vueltas para volver a encontrar aquel camino de tierra, busque algún desvío, pero fue imposible hallarlo. Aquel indio joven me había llevado a otro reino y yo no podía contenerme. ¡Que poder, que disciplina exquisita la suya! Me había llevado a otro mundo, con coche incluido, cuando en aquella época yo apenas podía llevarme a mi mismo a ese otro lado. Nunca mas me hablo, jamás.

-(*) Conocida canción inglesa que juega con las palabras “see” y mar “sea” cuya pronunciación es similar.

Conversaciones Con Carlos Castaneda

Conversaciones Con Carlos Castaneda

“Conversación con Carlos Castaneda, explorador de lo desconocido”

indianCiudad de México, 17 de julio de 1982

A las 7 de la mañana, Carlos Castaneda, vestido de una manera diferente a la víspera, ya me estaba esperando en la cafetería del Sheraton Maria Isabel. Esta vez llevaba una camisa gris sport, con cuello abierto sobre las solapas de su saco también gris. En realidad no se podía calcular su edad: parecía ser un eterno adolescente. Pero su rostro moreno y arrugado semejaba esa mañana haberse hendido aún más.

Era tal vez el cansancio, ya que él había dormido muy poco (como yo). A mi primera pregunta, Castaneda se sintió “bloqueado”, porque nunca había concedido una entrevista grabada.

Me sugirió que lo escribiera, porque no podía hablar frente a la grabadora, testigo frío y mecánico. La tuve que apagar. Seguimos conversando hasta que sin que él lo notara, la encendí de nuevo. Lo que sigue es el resultado de una entrevista de dos horas.

HÉCTOR LOAIZA: ¿Cuál ha sido tu formación, qué libros leías y qué autores han influido en tu trabajo?

CARLOS CASTANEDA: Al comienzo de mi aprendizaje con don Juan, yo era un estudiante de antropología muy concienzudo: estudiaba y leía mucho. Hasta me preparaba bastante para hablar con él acerca de los usos del peyote. Una vez don Juan me hizo un chiste muy interesante, me dijo que me había preparado en vano. ”

Te preparas tanto” añadió, “¡entonces el conejo salta sorpresivamente en diferentes sitios!” Me advirtió que yo no contribuiría con interpretaciones basadas en mis lecturas a lo que él me estaba diciendo.

Fue una decisión sabia de su parte, puesto que ya habíamos empezado grandes discusiones. Por mi lado, tenía dudas sobre él. Ese hombre era un farsante que me estaba engañando. En materia de los usos del peyote me refería a la autoridad máxima, el Dr. Weston La Barre (1) (considerar a éste como autoridad máxima era una aberración).

Pero en esa época, creía en la autoridad de La Barre a las cosas que don Juan me decía. Pensaba: “Ese viejo no sabe ni pizca de los usos del peyote, no habla como La Barre. No hay nada que pueda reconocer en lo que dice este animal, con lo que ha escrito el gran profesor La Barre”. Cortarme de eso fue muy sabio, no podía hacer otra cosa.

H.L.: A través de tus libros que fueron éxitos de librería en los Estados Unidos y Europa, se llega a la conclusión de que don Juan existe, es real, y ahora vive en la imaginación de tus lectores.

C.C.: No. Don Juan es como Carlos Castaneda, otro personaje. Es el Nagual, el dirigente de un ciclo mágico y como tal, don Juan Matus tiene una gran importancia. Como persona social don Juan no llamaba la atención. Además no sólo es un personaje importante en su ciclo mágico, sino que también ha testimoniado de las circunstancias que lo convirtieron en personaje.

H.L.: Carlos, desde ayer, he constatado que tu visión de los seres y las cosas es ficticia. Porque hablas del “personaje” Carlos Castaneda, del “personaje” don Juan. Para ti, la realidad no es más que una ficción y para citarte textualmente: “es sólo una descripción”.

C.C.: Sí, efectivamente. Pero es una descripción compartida. Los seres humanos están envueltos en un consenso que es exigente en lo cotidiano. El consenso particular de un grupo de brujos ligados al personaje don Juan Matus, el Nagual, puede extenderse y cubrir un número más largo de participantes.

H.L.: ¿Puedes explicarme un poco más el ciclo mágico de don Juan?

C.C.: Don Juan dice que según un mito tolteca se puede trascender el sentido biológico de la muerte. Un hombre puede liberarse de la compulsión de morir y puede morir de una manera diferente. Don Juan lo llama la “búsqueda de la libertad”. Es un ciclo mágico que no tiene nada que ver con las unidades perceptivas de nuestro mundo cotidiano.

El grupo de don Juan es cerrado, no porque en sí sea un grupo esotérico, sino simplemente no tiene interés en alcanzar a personas del exterior. Por razones ineluctables, concibió que era parte de mi ciclo de acercarme a gente extraña a él, sin que yo sea indio ni tuviera nada que ver con su tradición.

Don Juan como persona social viene por supuesto de un grupo étnico. Tuve una gran dificultad en averiguar de dónde venía el Nagual, nunca me lo dijo, no porque fuera un secreto, sino que simplemente no le interesaba revelármelo. Si hay gente que busca de dónde vengo yo, no es cuestión mía.

Si lo encuentran está bien y si no, ¡eso no es importante! Don Juan quería que yo borrara los rasgos de mi historia personal, ¡pero nunca me dijo cómo hacerlo! Es una categoría de índices tan vaga como por ejemplo “universidad”. Nadie sabe en realidad lo que es “universidad”. Todo el mundo puede tener una opinión diferente, pero usamos la palabra tan efectivamente como si compartiéramos el significado uniforme de “universidad”.

Don Juan quería que yo hiciera eso con un método tan vago como el de borrar mi historia personal. Entonces el “arreglo” de las contradicciones de la filosofía de don Juan, sucede cuando uno hace un “intento” artístico para llevarla a cabo y eso es importante para entender a don Juan y a su conducta.

H.L.: En uno de tus libros, relatas la manera cómo don Juan te ha hecho aproximar a su visión de la muerte. Te ha dicho que “hay que vivir con su muerte al lado”.

C.C.: Por supuesto, es el mundo de referencia del guerrero al estilo de don Juan. El guerrero debe referirse constantemente a ese final inevitable. Sólo cuando uno toma —como dice don Juan— la muerte como punto de referencia, sin morbidez y sin sentirse apenado u ofendido, entonces se puede en realidad superar la mezquindad natural de la vida.

Don Juan decía que nosotros vivimos como seres inmortales, sin dar cuenta de nuestros actos a nadie, como si fuéramos eternos. Nos damos el lujo de perder el tiempo y andarnos en idioteces.

Estoy convencido de que don Juan tenía razón. Es una manera mucho más interesante de enfocar la vida y no como mis familiares, que viven aterrados por la muerte y sin embargo desperdician sus vidas. ¡Qué barbaridad! ¡Es una manera espantosa de no darse cuenta de lo que hacen!

H.L.: Hay dos actitudes frente a la muerte, la primera es tener una idea mórbida, por ejemplo es rendir culto a la muerte. Y la otra, es la represión: no pensar más en ella. Es lo que pasa en Occidente, donde la gente trata de olvidar a toda costa que un día va a morir.

C.C.: En ese sentido don Juan, en su tradición es único al considerar que la muerte es un punto de disolución, una referencia a todo lo que hacemos. Pero, él quería trascender la muerte y cambiarla. Sabía que moriría, que se extinguiría inevitablemente. Pero adoptó la opción de cambiar la finalidad de la muerte y transformarla conscientemente en algo diferente.

No quería dejar su cuerpo (ya lo dije anoche). Esto me parece una idea absurda, me es imposible concebir lógicamente como occidental que la intención de don Juan tuviera validez. No dejar el cuerpo es absurdo.

Y eso era lo que él quería para él y para su grupo, que fueran capaces de trascender esa cosa inevitable que es la muerte y dejar que la fuerza viviente se escape del cuerpo.

Él consideraba que la fuerza viviente tenía la suficiente capacidad como para transformar al cuerpo en energía pura, lo opuesto a lo que nos pasa a nosotros, hombres del mundo cotidiano.

Dejamos que la fuerza viviente se escape del cuerpo y que éste se extinga como un organismo muerto, inerte.

Para mí eso es único, no conozco a ningún autor que me haya dado una idea similar a la de don Juan en su búsqueda de la libertad y en la transformación del cuerpo en energía pura.

H.L.: Tus palabras me hacen pensar a la reencarnación, ¿qué puedes decirme sobre eso?

C.C.: Don Juan consideraba que creer en la reencarnación es darnos demasiada importancia. Somos tan únicos que no vamos a volver al mundo, una y otra vez, para perfeccionar nuestro esplendor. Eso sería absurdo. Para don Juan no estamos hechos a imagen y semejanza de Dios.

¡Es inconcebible! Eso es un aspecto del enorme egoísmo judeocristiano, el de creerse seres únicos, hechos a imagen y semejanza de Dios. Don Juan solía decir que somos accidentes, seres que van a morir. ¡Eso es todo!

H.L.: En la conversación de anoche has esbozado la idea de desembarazarse del mundo afectivo, de los sentimientos. Y parece que tú lo has logrado…

C.C.: Efectivamente. Después de tantos años de prácticas, llegó un momento en que tuve una enfermedad muy grave, por lo que fui al médico. Tenía lo que se llama la “hiperventilación”, eso es lo que creía. Pero no era así.

De acuerdo a la ideología de don Juan, “estaba perdiendo la forma humana”. Bueno, yo nunca lo tomé en serio. Mi lógica no me permitía creer que uno pueda perder el aspecto humano, ni siquiera entendía lo que don Juan quería decir. Para él, “perder la forma humana” significaba entrar en un estado de desprendimiento.

Pero no se llega a eso poco a poco, como un conocimiento o un “estar consciente” de que es importante perder ese apego. Llega de sopetón. Llega un día en que uno pierde la forma humana y al día siguiente está envuelto en un sentimiento desconocido, inexplicable. Así vivía don Juan.

H.L.: También hay esta noción que también mencionaste anoche que es el desapego, que me parece una influencia oriental.

C.C.: Llega un momento en que el aprendiz siente que no tiene más apego, que el mundo no tiene la fuerza ni el valor coercitivo que tenía el día anterior. Ese es el secreto.

El mundo nos obliga a actuar de cierta manera. En ese sentido son importantes y de una sofisticación extraordinaria las conclusiones a las que han llegado los brujos o los chamanes (como queramos llamar a don Juan).

Para ellos, “el mundo es una percepción” y nosotros somos los que lo perciben. Depende de nosotros que le demos significado de uno o de otro modo, no sólo cultural.

Y si decimos, es cuestión de mi cultura, de mi educación, eso nos exonera de la responsabilidad de actuar. Para don Juan eso no tiene importancia.

Debemos entender que el mundo es una percepción y como tal es posible entonces actuar sobre él y cambiarlo. Y tenemos que cambiar el tenor de esas percepciones.

Al lograr el cambio de una manera tan sutil y al mismo tiempo tan dramática, también cambia el significado del mundo. Éste deja de ser fijo y estéril, interminable, incompleto, como lo percibimos normalmente. Don Juan abarca todo eso y lo lleva a su punto culminante.

H.L.: Cuando dijiste que el desapego no es una noción racional, intelectual, voluntaria… El hecho de que se produzca de improviso, ¿no te parece que es una especie de mutación?

C.C.: Sí, don Juan y los miembros de su clan sostienen que es un cambio morfológico el que sufre el hombre, al nivel del campo de energía y no significa simplemente una mutación espiritual.

H.L.: Se trata entonces de una mutación psico-fisio-biológica.

C.C.: Por supuesto, de la manera como nosotros podríamos entender un cambio total, pero más que eso don Juan cree que es un cambio de energía. El hombre como campo de energía se transforma.

Dice el Nagual que la presión es como un sube y baja y que en ese estado el guerrero se entrena. Esa presión, a un debido momento es tan fuerte que impulsa el cambio de la biología.

Entonces el cambio es total y no es que uno se esté reprimiendo. No me controlo, ni trato desesperadamente por ejemplo de no enojarme o de ser desprendido, ¡eso sería simpático! Es el no tener interés, se me extinguió el interés.

¿Cómo me relaciono con el mundo? Lo que es importante en mí, es el personaje Carlos Castaneda, ya que no tengo ningún vínculo que me ate al mundo como persona.

El único modo de entablar este puente con el mundo es a través del personaje, exactamente como lo hacía don Juan. Él decía que no tenía historia. Pero yo me esforcé como un demonio siguiendo mis cánones antropológicos, para encontrar su historia, su origen, sus datos vitales.

El nunca me lo impidió, ¡eso no le importaba un pepino! Pero yo siempre pensaba que don Juan era hermético, no revelaba nada, parecía como si tuviera algo que esconder. Ahora estoy en el mismo caso, no tengo nada que esconder.

Sin embargo, ahora comprendo la conducta de don Juan, él era un personaje, había perdido la forma humana y sólo podía relacionarse con el mundo como el Nagual, el dirigente. No he llegado a ese estado, yo no soy dirigente ni director de nada, pero si he perdido la necesidad de percibir el mundo.

H.L.: Se dice en Europa que en tus libros hay siempre una posición crítica, muy occidental, y se supone que eso es para crear una necesidad en don Juan de explicarte. O por otro lado, te aferraste a las normas sensoriales occidentales porque tuviste mucho temor de quedarte en esa realidad no ordinaria

C.C.: Los dos puntos de vista son correctos. Al enfrentarse a la disolución perceptiva, uno es tan vulnerable y tan débil que no hay manera de describir la sensación, el afán que tiene uno de reconfortarse.

Esto es importante cuando uno está en embate con lo desconocido; es un miedo telúrico, biológico, que no tiene nombre. No se trata del miedo a la muerte.

El miedo a la disolución psíquica es infinitamente más importante que el de la extinción biológica.

Y uno necesita hacer uso de todos los elementos, baluartes, bastiones, de todo aquello en que uno pueda apoyarse. Al mismo tiempo yo tenía un gran interés en preguntarle a don Juan qué es lo que me estaba pasando, que él me explicara. Necesitaba una elucidación más amplia.

El único modo de forzar a don Juan era preguntándole. Estoy en la misma situación ahora, si tú no me preguntas yo no te puedo explicar nada.

Tienes que preguntarme y de ese modo estoy compelido a explicarte. Algunos de sus aprendices nunca le preguntaron nada, no llegaron a “engancharlo” intelectualmente.

Y para ellos don Juan, el Nagual, era muy diferente de lo que era para mí. Un aprendiz jamás llega a entender lo que está practicando. Por mi parte, quiero entender qué es lo que estoy haciendo, como no tengo la salvaguarda del lector, no puedo defenderme de lo que le pasa a Castaneda, diciendo: “¡Ah esos son engendros de su imaginación!” Tengo que asumir una responsabilidad mayor.

Debo adelantarme al fenómeno mismo y entenderlo o ¡me llevó Mandinga! No puede haber un acomodo medio para mí. Tengo que entender lo que está pasando y de ese modo dispongo de un apoyo mínimo.

H.L.: Carlos, has dicho que no eras indio, has dicho también de que asimilaste muy bien las enseñanzas de don Juan para “borrar tu historia personal”. En Francia se sorprenden por el hecho de que hayas cortado tus raíces, que no tengas nada que ver con tu pasado. Y por otro lado, ahora que te he oído reivindicarte mestizo, “cholo”, frente a los valores culturales del mundo criollo, hispánico, creo que esa es la riqueza de tu pensamiento.

C.C.: El hecho de que sea “cholo”, ¡por supuesto! Eso es lo que me da una serie de premisas que envuelven puntos contradictorios. El único modo de resolver esas contradicciones es de una manera artística.

Cuando digo que no soy indio, me refiero a un sentido cultural. Lo que yo hubiera considerado coherente en don Juan hubiera sido que él tomara como aprendiz a una persona que nació y creció en una reserva para indios en los Estados Unidos. Yo vengo de afuera, fuera del contexto de don Juan, ni siquiera tenía una idea del contexto indio de don Juan.

H.L.: Gracias al hecho de que en ti confluyan dos culturas, eras la única persona que haya podido captar la atención de don Juan.

C.C.: El Nagual, como vidente, era capaz de ver los campos de energía y vio en mí la energía adecuada para emprender este aprendizaje. El hecho de que culturalmente yo estuviera asimilado al pensamiento europeo me sirvió de soporte. Pero al mismo tiempo me ha distraído y me ha frenado del “intento total”.

Que yo sea perfectamente consciente de mis orígenes, ¡no podría ser de otro modo! Tenía que tomar en cuenta lo que era para perseguir lo que don Juan quería.

Él exigía que uno se enfrente a sí mismo sin ninguna pasión, de hecho es uno de los puntos culminantes de su ideología. Me forzó a mí a que hiciera un recuento de mi vida, y cuando te digo que no vuelvo más al lugar donde nací lo digo en un sentido de que ya hice el recuento. Don Juan insistía de que era posible darle a lo que llama el “Águila”, la fuerza final, lo que nos devora, lo que nos dio sustento y nos creó.

aguila-seres
El Águila, es la suma total de todo lo viviente, en la tierra y más allá. Uno no sabe las enormes posibilidades biológicas, orgánicas, conscientes y la suma de todo que está allí. El Águila devora la conciencia en el mito tolteca.

Si uno le da el sustento al Águila, en el sentido de hacer un recuento total de los eventos de su vida, uno estará libre. Pero al hacer ese recuento uno acaba con el sentimiento, con eso que nos hace seres del mundo.

Don Juan acabó con las raíces. Porque el tener raíces nos fuerza a la parcialidad y nos llena de seguridades falsas, nos da la idea de pertenecer a un grupo, a una tradición.

¡Eso en sí nos impide volar! Nos quita la idea de que podemos valernos por nosotros mismos, que podemos salir, irrumpir de esa empalizada que el mundo ha creado alrededor de nosotros.

Y eso es todo lo que se me ocurre como explicación. Pero estás obligado de tener en cuenta quién eres para poder hacer esa ruptura. Eso sucede sólo cuando uno sabe quien es uno.

Una de las cosas que siempre me molestó es que soy zoquete, bajito, oscuro y feíto —como decía don Juan— en un ambiente de gente alta y blanca, porque los americanos son apuestos, bien hechos. Entonces yo estaba lleno de complejos desesperantes. Don Juan creía que no había modo de salir de ese callejón sin salida. Ir al psiquiatra para que me arregle mis sensaciones, para don Juan eso tampoco era el remedio.

Lo importante era cortar con todo. El Nagual decía que los que nacíamos vivos en las nubes éramos príncipes. Entonces ¡yo era un príncipe feo! Cada vez que alguien me mantenía en un globo y me sacaba el aire, yo me caía al suelo con frecuencia. Don Juan recomendó que uno andara en el suelo, por lo bajo.

Eso era enfrentarse consigo mismo, sin mentiras, de una manera indestructible. Porque si no hay espejismos acerca de lo que es uno, la presentación del yo en la vida cotidiana tiene otro cariz, cobra otro significado. Ya no hay necesidad de presentarse como el príncipe o la persona de una gran importancia. Entonces esa presentación es mucho más certera, ¡uno ya no es el chico del cielo!

 

H.L.: Lo que más ha llamado la atención en Europa en tus libros es el aprendizaje por medio de los psicotrópicos para “destapar” los sentidos hacia esa realidad no ordinaria. Lo que te ha permitido adentrarte en la dimensión tan contradictoria y temible a la cual don Juan te condujo.

C.C.:Él estaba interesado en poner a mi alcance la idea de que el “intento” crea todo lo que yo percibo. El mundo está a mi alcance como el que percibe, a través de la magia del “intento”.

El único modo de darse cuenta de que el “intento” es una fuerza manejable, es a través de los psicotrópicos, especialmente para una persona como yo que en ese entonces tenía “convicciones profundas” sobre el mundo. Era un mundo equívoco y por lo tanto inmutable que trascendía en mi persona.

Y don Juan cree que el mundo existe aunque yo no exista, pero no existe en el mismo sentido que yo lo percibo.

El mundo no está allí con nubes, montañas y valles a menos que yo, hombre que percibe, no esté allí.

Porque para don Juan no sólo soy el que percibe, hombre que funciona con una visión estereoscópica, que me permite percibir al mundo desde un punto de vista antropomórfico, sino que aprendí a manejar esta visión a través de las enseñanzas que me dio la sociedad, a canalizar la visión estereoscópica del hombre como descendiente de los monos antropoides.

Estoy preparado para ver el mundo de cierto modo, por mi ideología. Y el resultado final es que percibo al mundo como ser humano, que el mundo existe aunque yo no exista.

Lo importante para don Juan era entender y hacer que mi cuerpo entendiera que esa visión se puede cancelar, que simplemente era una forma de “visualizar” al mundo. Aunque yo como ser acabado, adulto, no había utilizado todavía el margen que me quedaba y bajo la influencia de un psicotrópico entraba en juego.

Una vez logrado ese “intento”, don Juan logró poner al alcance de mi cuerpo la idea de que tengo más margen perceptivo de lo que creo, entonces ya no es necesario el uso del psicotrópico. No puedo usarlo desmedidamente, sin propósito.

H.L.: Pero hubo una serie de abusos de la parte de los lectores, que te han tomado al pie de la letra y que han querido reproducir la atmósfera que describiste en tus libros.

C.C: No se puede reproducir el contexto de don Juan. Al comienzo de mi trabajo tomé gran cuidado en reproducir y apuntar todo lo que él hacía. Aprendí el sistema que usan en ballet, para codificar los movimientos.

Entonces codificaba los gestos que don Juan hacía con los ojos, con las manos, con los pies, para llegar a reproducirlos fielmente. Cuando iba a la montaña don Juan recogía varias hojas y arbustos, los mezclaba, los machucaba y los ponía sobre mi barriga. Eso me mantenía con calor toda la noche, sin frazadas y en un frío congelante.

Llegué a coleccionar siete versiones de diferentes plantas y de diferentes maneras de recogerlas, machucarlas y aplicarlas a mi cuerpo. Cuando yo traté, usando todos los recursos de los archivos, de reproducir lo que don Juan hacía nunca me dio resultado, ¡nunca! Y don Juan se reía mucho, se burlaba de mí, le fascinaba la idea de que yo me diera tanto trabajo en apuntar todos sus movimientos.

Decía que tarde o temprano yo me iba a dar cuenta que todo estaba relacionado con el “intento”, el poder personal. Y un día me dijo: “Mira, voy a acabar con estas manías tuyas de tomar apuntes.”

Después de haber buscado en el jeep lo que necesitaba, me ordenó: “¡Póngase esta tabla carcomida en la barriga!” Me la puse y tuve el mismo efecto. Durante mucho tiempo creía que era el poder de la sugestión, al final comprendí que don Juan era el maestro del “intento”.

H.L.: Diría que don Juan como chamán era el escenificador, el metteur-en-scène, quien controlaba el escenario. Insisto en el hecho que en ese control sobre ti, utilizó sus poderes hipnóticos.

C.C.: Bueno, yo creía siempre que don Juan, y las otras personas allegadas a él me sugestionaban, al punto de que yo podía explicar lo que pasaba como un estado de hipnosis. Ahora he llegado a otra conclusión.

Don Juan el “maestro del intento” (no sé, en español no hay una palabra adecuada, podría decir el “amo del intento”), como un mago original, no simplemente para sugerirme algo y dejarme en un espejismo, sumergido en un estado hipnótico.

En cierto momento de la historia, el hombre fue capaz de manejar el “intento” y evidentemente hacer aparecer el conejo en la mano.

Cuando el hombre dejó de ser amo del “intento”, vino la prestidigitación, el conejo está ahora escondido en la vestimenta del mago y éste lo saca en el instante adecuado. Pero don Juan hacía aparecer conejos, no solamente para mi visión. El “intento” es lo que hace al mundo.

Las enseñanzas de don Juan trascienden mi lógica y mi manera de explicar el mundo. Ser el amo del “intento” para los brujos toltecas, yaquis, mazatecos, que formaban el grupo de don Juan, significaba poder “controlar” lo que es el mundo, la creación.

Por ejemplo, don Juan una vez hizo aparecer aquí, en la Alameda, en la Avenida Juárez, una ardilla en la mano, que tenía anteojos y parecía un japonés. Lo que yo no podría conseguir en este momento y no podría decirte cómo resolver el caso.

H.L.: El gran éxito que tuvieron tus libros en los países anglosajones se debe a que atrajo mucho más el mensaje que consistía en la reivindicación de la vía individual. Es también por el ejemplo, no por una ideología ni por un discurso oral, que el maestro-chamán induce al aprendiz a la comprensión de ciertos fenómenos de la realidad no ordinaria.

C.C.: Don Juan no creía que haya un cuerpo de conocimiento, a la que un aprendiz se pueda referir, sin haber interiorizado todos los preceptos de ese cuerpo.

No creía que la manera de actuar de los psiquiatras sea adecuada, porque yo le contaba mis experiencias cuando trabajaba en el consultorio de un psiquiatra haciendo encuestas con gente que tenía problemas.

Y don Juan estaba horrorizado por la idea de que una persona que ayuda, un psiquiatra, tenga también problemas. Yo le decía: “¡Qué quiere que sea! ¿un superhombre?” Don Juan respondía: “Por supuesto, uno tiene que exigir que el que ayude sea un superhombre, que esté libre de todas las taras y las mezquindades para interpretar y sugerir una conducta.

De otro modo, lo que hace es validarse a sí mismo”. Para él, eso no tenía significado y por supuesto el aprendiz era todo lo que existía. Éste, en los términos de don Juan, tenía que ser impecable si quería ser persuasivo con él.

El aprendiz tenía que poner todo los componentes de su ser sobre la mesa. Si no era impecable, monolítico, en su conducta, no podía mover a nadie, no tenía poder personal.

El “intento” no lo movía. Si yo dejara de ser impecable, si tuviera una doble vida, la pública y la privada, no podría ni siquiera ir a la esquina y no habría modo de hacer el “puente” que necesito en este momento para moverme. Es el “intento” que me mueve.

H.L.: En nuestra mentalidad latinoamericana nos gusta cantarnos boleros sobre nosotros mismos o nos gusta también hacernos “novelitas rosas” sobre nuestro Ego.

C.C.: Nosotros somos coloniales, tremendamente influenciados por todo lo que es Europa.

En Latinoamérica vivimos con un ojo en la Embajada de los Estados Unidos y con el otro, en la de Francia, a la espera de las influencias.

No es cosa que podamos evitar. Mira dónde estamos tú y yo: tú estás en Francia y yo estoy en los Estados Unidos. Y no hay otro modo.

H.L.: En una conversación que mantuve con Octavio Paz hace algunos días, hablamos del gran problema entre la América Latina y los Estados Unidos que es cultural. No llegamos a entendernos y sin embargo formamos parte de un mismo continente.

C.C.: Don Juan me dio una vez una idea muy extraña de mí, me dijo que con lo que yo tenía que lidiar con algo que él llamaba lo “Torquemada” (2).

Lo que había en mi interior, no era tanto el artista europeo, el pensador, sino el inquisidor. Y eso es lo que él llamaba el aporte de Europa y las versiones totalitarias no son traídas de los cabellos, no son visiones extranjeras.

¡Somos nosotros mismos los inquisidores! El espíritu del inquisidor que lleva dentro de sí la coerción, el imponerse al otro de una manera total.

Don Juan decía que su filosofía era el producto de la coerción de quinientos años de índices y de archivos así como la coerción del pensamiento. Lo más tremendo de Torquemada era que éste se creía puro y mataba en nombre de Dios, en nombre de una ideología superior, indiscutible.

El Nagual decía que con esa clase de hombres no había manera de luchar, eso era imposible. Sólo el guerrero puede sustraerse a la influencia de Torquemada, el que todos nosotros cargamos encima. ¡Eso significa liberarse de uno mismo!

H.L.: En nuestro continente se pretende reemplazar una religión del libro, la católica, por otra ideología derivada de la Biblia.

C.C.: Como todo latino, como tú muy bien conoces cómo somos, cuando conocí a don Juan, estaba imbuido de ideas sobre la reforma y la injusticia social. En realidad, creía que podía ser útil política o ideológicamente desde un punto de vista clásico.

El rebelde que tira bombas y que quiere la revolución. Don Juan acabó con toda esa afiliación mía. Me dijo: “Mira, si hay alguien entre los dos que debe quejarse, soy yo, soy yaqui, indio” Creía que él tendría que quejarse y no yo.

Al final, los yaquis no me interesan en tanto que tales, porque interesarme por ellos significaría dejar de lado una idea más importante: la salvación del individuo. Yo, como individuo, no como elemento cultural, entendí las enseñanzas de don Juan de la mejor manera posible, en mi propio interés.

Dejé de lado, todo lo que significaba una posición social. Es una de las críticas que me hicieron la noche de la conferencia de prensa. Consideraban que don Juan no era un chaman, en el sentido de que no tenía ninguna función social.

H.L.: Te referiste varias veces al hecho de que eras el “puente” entre la civilización occidental y el mundo de don Juan. ¿Podrías explicarme más esta noción de ser “puente” entre esos dos mundos?

C.C.: Sería imposible para el lector el ir y hablar con don Juan. Una de las criticas que se me ha hecho, es que no presento las fuentes de mi información. Si lo que he narrado es verídico y debe ser tomado en serio, estoy obligado a presentar las fuentes: llevar a la gente para que conozcan a don Juan, que hable de sus vivencias, que diga lo que piensa y lo que es.

Don Juan nunca pudo hacer eso, ya que no tenía ningún interés en hacerlo. Además hay norteamericanos que se encontraron con don Juan, ¡cómo podían haberse encontrado conmigo! Si yo fuera él no tendría ningún interés en revelar a nadie lo que estoy haciendo, ¡sería absurdo! Sería tremendamente superfluo acercarse a mí, como si estuviera impregnado del aura de don Juan. Si fuera como él, no habría modo, de que yo dijera nada a nadie.

Don Juan me usó a mí, como un “vehículo”, al expresar ciertos principios que regían su vida, tuve la suficiente energía para emprender la tarea de conceptualizar, de explicar, lo que don Juan hacía en su ciclo mágico. ¿Cómo explicaría don Juan al mundo, la idea de que era uno de los personajes de un mito? Creo que sería imposible y de ahí que nadie se acercara a él.

Cuando buscaban al “don Juan” de mis libros, por supuesto que nunca era el indio que estaba frente a ellos. Si alguien se encontrara con don Juan como culminación de una verdadera búsqueda, el Nagual lo aprisionará instantáneamente y esa persona estará fuera del mundo.

La compulsión del guerrero que está envuelto en este ciclo mítico, es la de llevar a la libertad a cualquiera que se acerque a él. Don Juan me dio la tarea de explicar su universo, no porque eso me atañe, ni que me dé ganancias y de ningún modo me implique. ¡Es algo como un mandato que viene de afuera! Si me dejan a mí por mi cuenta, sería imposible encontrarme, que yo les hablara, ¡para qué! Pero el Nagual —desgraciada o afortunadamente— me dio la tarea de escribir los libros y de presentarlos en el mundo. Nunca tuvo que lidiar con ese fenómeno y no había modo de validar en los términos del hombre occidental su propia existencia.

No porque éste se esconda y que haya abismos que nos separan. Con respecto a la pregunta original, ¿cómo me siento como “puente”? Don Juan me escogió a mí, como un vínculo entre lo hermético que representa él y la cualidad amorfa que somos nosotros, los occidentales. Él está precisamente encerrado, y nosotros estamos abiertos al punto de que no vemos nada.

H.L.: A mí me interesa el aspecto aleatorio, el azar de los encuentros más importantes que uno puede hacer en la vida. Me has dicho que don Juan te ha escogido, que tú no lo escogiste, sino que llegaste hacia él. ¿Cuál es la explicación?

C.C.:Para don Juan es la cuestión del “intento” que rige al destino del hombre, pero el “intento” no es la intención humana. Para él, es una fuerza principal que nos mueve, nos aprisiona.

El “intento” es digamos la versión de lo que nosotros conoceríamos como Dios. El “intento” no es lo que don Juan llamaría el Nagual, lo inexplicable, lo que no se puede transcribir, aquello que no tiene forma, es el Todo. Mientras el Tonal es el orden, es como una isla de orden, de propósitos, de serialidades, de ecuaciones, de ciclos, de pensamientos.

Todo lo que es conocido por nosotros en nuestro papel de seres relacionantes. El “intento” es una fuerza que forma parte del Nagual, que se puede describir y se puede sentir. Y lo que rige ese ciclo es cuestión del “intento” como fuerza que don Juan encontró, con lo que yo me crucé en su camino.

H.L.: Lo más admirable de tus libros, es el gran sentido del humor, es decir que no caes en lo serio ni en lo solemne… Ahora que te conozco lo comprendo, porque tienes una personalidad alegre, una visión jocosa de la vida que es verdaderamente benéfica.

C.C.: Esa, era la insistencia total de don Juan, me curó de la “cara larga y del culo de plomo”, de la pesadez extraordinaria. Yo era un hombre de gran seriedad y de tremenda pena, tenía la nostalgia de sentirme triste, la pena de mí mismo, que me perseguía día y noche. ¡Don Juan me curó y eso fue una catarsis!

H.L.: Te señalo una contradicción, ¿cómo siendo la filosofía de tu vida verdaderamente jocosa se concilia con un gusto por una poesía tan melancólica y tan trágica, como la de César Vallejo (3)?

C.C.: Como una distracción, yo les leía poemas de Vallejo a don Juan y a otras personas que no sabían nada de libros. Pasaba horas enteras hablando con ellos. A don Juan, le gustaba escoger una sola estrofa de cada poema, nunca más de una, decía que esa estrofa sintetizaba toda la visión del poeta.

Más allá de una estrofa eran quejas y llantos. Para mostrarme la veracidad de sus aseveraciones, don Juan me hacía leer esos poemas y me decía: “Mira, vuelve a leer esta parte, eso es lo único que vale en este poema, más allá eso es absurdo.

El poeta debía haber acortado su poema y dejarlo en cuatro o cinco líneas “. A mí, me gustaba leerle poemas muy cerebrales, afrancesados, que a don Juan no le gustaban por ser muy frívolos, eran verbosidades, idioteces. Para mí, Vallejo representaba lo extremo, lo más opuesto a la posición de don Juan. “La otra estrofa es una aberración, un esperpento” decía.

H.L.: Voy a darte mi opinión personal sobre la obra de Vallejo, ya no corresponde a la sensibilidad de nuestra época. Lo veo muy cristiano, muy doliente que asumió los cinco siglos de sufrimientos de los peruanos.

C.C.: A mí, no me gusta César Vallejo, lo siento tremendamente pueril, me molesta sobre manera la idea de la queja y del llanto personal. Cuando leo a Vallejo en su totalidad me dan nauseas, es demasiado triste. Para don Juan la idea de la concepción de un ser humano es importante, debe haber sido hecho por sus padres con una sensualidad extraordinaria para darle al hijo todas las opciones posibles.

Don Juan creía que era una monstruosidad concebir niños en el hastío, en el aburrimiento, tenerlos después de años de casados, de haber adquirido ese amor filial que no tiene nada que ver con la pasión, pero sí con la civilización. Planear al niño después de años de casado, para don Juan era una monstruosidad sin nombre, tan espantosa como la de tener animales castrados en casa.

Me dijo una vez que los animales se vengan de uno como seres irracionales, le comen a uno la energía directamente. Se relacionan con uno como seres energéticos y no como objetos. Una vez encontré a un gorrióncito que había caído de su nido, una rata le había comido un ala. Entonces agarré al gorrión y traté de cauterizarle la herida, para que no se desangrara.

Le dije a don Juan que iba a recoger al gorrión en mi casa, saltando con dos patas sin volar. Don Juan me dijo: “Si lo tienes como monstruo, como esclavo orgánico y que depende de ti para todo. Es mejor dejarlo que se junte con el Nagual, con el infinito…”

Don Juan decía que la gran tragedia de nuestro tiempo era la influencia de seres creados en el hastío, y por eso eran seres miserables que no podían moverse por sí mismos que dependían de todo el mundo, que eran cargosos, pesados, débiles… Lloran y se quejan como César Vallejo. Entonces la inteligencia, la melancolía, para mí son una aberración. ¡Una cosa espantosa! Parece que Vallejo era el quinzavo hijo de un matrimonio. ¡Uf!

H.L.: Le tocó vivir una época muy difícil, tú sabes todo lo que se cuenta sobre los prejuicios en Perú a comienzos del siglo XX contra lo indio, lo mestizo, lo cholo y esos prejuicios continúan. El hecho de que en un poema famoso se queje de ser tratado de “huaco”(4) es significativo.

C.C.: Ese es el mérito de César Vallejo. Con don Juan, llegamos a la conclusión de que en realidad le pasaron cosas tremendas. Don Juan usó el “vehículo” de César Vallejo como un elemento didáctico para mí. En lo que me atañe a mí, la idea de lo mal que me tratan, yo estoy viviendo de nuevo esa situación y estoy envuelto en otra vida vallejiana. He logrado escapar a los prejuicios que son tremendos en el lado del mundo en el que yo vivo.

H.L.: Creo que ese es el problema de ser “diferente”. Toda aquella persona sensitiva, como Vallejo el poeta. Y en tu caso, con esa sensibilidad a flor de piel y teniendo conciencia de tu “diferencia”, siempre tendrás problemas en cualquier país en que vivas.

C.C.: A menos que uno se comporte como guerrero. El vehículo didáctico de Vallejo, para mí tuvo una importancia sin igual: don Juan usó la vida de Vallejo y sus poemas como un ejemplo de lo que uno no debe hacer.

H.L.: He visto que no quieres revelar detalles sobre tu persona, evitas que se publique tu fotografía. Oí a menudo este comentario en Europa: ¿Qué pasa con Carlos Castaneda? ¿Está o no a la altura de lo que le pide la gente? ¿De qué manera alguien que fue iniciado a los secretos de una antigua gnosis, puede aportar a nuestra época crítica?

C.C.:Bueno, el único modo, necesito encontrar una palabra adecuada, convincente, para que yo pueda persuadirte a ti. Utilizando otra vez su ideología, don Juan insistió en que el hombre más efectivo es el “pirata”.

Éste no pide, ¡sino agarra lo que puede! El pirata es un solitario que se siente de lo mejor en medio de su soledad. ¡Que no grita, no se queja ni llora! Porque está dado a su “piratería” y esto le da una razón de ser. Como estamos tan lejos de donde venimos, llegamos a donde hemos llegado. Mi presunción creo que es correcta, es que tú y yo somos dos piratas. De modo que para que yo pueda convencer a otro “pirata” como yo para que pueda persuadirlo tendría que producir un resultado palpable.

H.L.: Un hecho mágico.

C.C.: Tendría que —en los términos de don Juan— “detener el mundo”. Él consideró que todo es un juego de percepciones y por lo tanto es una cosa mutable. Hemos creado como seres organizados, un sistema de percepción que está constituido por unidades perceptivas. Cambiar el tenor de esas unidades de percepción, es “detener el mundo”. Si pudiera, por ejemplo, hacer en este momento un “milagro de intento” entonces podría persuadirte.

H.L.: Si se tiene un átomo de sabiduría, se es consciente de lo que sucede en el mundo. Me parece que la sabiduría tendría que ser empleada para aportar con un grano de arena a que esto no termine mal. Creo que el “pirata” tiene necesidad de utilizar todos los elementos cognoscitivos para evitar lo peor.

C.C.: De acuerdo, estoy terriblemente de acuerdo. La razón por la cual te dije que mi vida era monolítica y que trataba de ser un hombre impecable, sólo a través de la impecabilidad podría llegar a persuadirte a ti o a otra persona que sea como tú. Si no pudiera realizar esa reevaluación de energías, me sería imposible aplicar las enseñanzas de don Juan.

Sería una tremenda pérdida de tiempo, porque no podría llegar a esa síntesis final. Lo que tú dices es imperativo, que uno aporte con un grano de arena y yo estoy contigo en un cien por cien, quisiera aportar eso. El único modo de lograrlo para mí es mantenerme dentro de los cánones de las enseñanzas de don Juan.

H.L.: Me gustó mucho (creo que está en la traducción francesa de “Una realidad aparte”) la anécdota: Cuando haces la diferencia entre el yaqui que se ha entregado completamente al alcohol que, víctima de los acontecimientos, quiere poseer objetos materiales, una moto. Y la diferencia con el yaqui como don Juan que ha conservado su yo interior y que ha sabido revelar ese diamante de sabiduría que existía en él. Me parece que en esa situación ya hay el germen de un proyecto ético.

C.C.: Precisamente lo que le da valor pragmático a la conducta de don Juan, es que lo hace desde un punto de vista de una ética de “guerrero” que trasciende totalmente la moral cristiana.

No hay interrupción en su concepto ético, lo extiende de una manera total para cubrir todo. Entre nosotros, el mundo está fraccionado, tenemos una ética que se refiere a la política, a la jurisprudencia, un fraccionamiento extraordinario. No hay una ética constante que trascienda el fraccionamiento.

La conducta de don Juan era la del guerrero lo que significa una constancia total. Su interés era guiar, no tenía por ejemplo interés en hacer amigos, siempre dije que no tuvo ningún interés en hacer un esclavo por su misión.

H.L.: ¿Cómo un hombre o un personaje como Carlos Castaneda que nació en un lugar recóndito de la sierra norte del Perú (Castaneda lanzó una carcajada como si le gustara mi insistencia para que él reconozca públicamente que era peruano) ha podido llegar a lo que ha llegado?

C.C.: En verdad eso es imposible explicar. Todo lo nuestro me parece cuestión de suerte. No es posible creer que nosotros los que venimos de lo que llaman el “Tercer Mundo”, podamos confiar sólo en el trabajo, en el talento. Si no tenemos suerte no somos nadie. La suerte juega el papel final y es el “intento”.

En mi caso es un “intento” desconocido que viene de fuera que no tiene explicación. No sé como podrás explicarlo, tú, personalmente lo que pasó en tu vida. Yo lo interpreto como la suerte, como algo etéreo, como si me hubiera sonreído la Dama.

H.L.: O tener una buena estrella.

C.C.:Ese es el modo más adecuado. Una vez que llega uno a la meta, es esencial la impecabilidad que crea un vínculo con la “buena estrella”. Ya no es una cosa arbitraria del azar, una cosa precipitada.

H.L.: Es tener el soplo necesario. Uno puede nacer con una “buena estrella”, pero sin el impulso vital, entonces uno termina practicando una filosofía mundana, snob…

C.C.: O acaba como jugador de póquer con mucha suerte (risas), haciendo fortuna en el bacará, en la ruleta.

H.L.: Hay mucha gente que está pendiente de lo que tú digas, de lo que escribas. ¿Qué podrías decir sobre el uso de la droga?

C.C.: Don Juan me dijo: si uno pudiese verse a sí mismo de una manera brutal, sin pasiones, sin misericordia. Si uno llegara a comprender, antes que nada, esa idea de la concepción. Si uno fue concebido en el aburrimiento, es inevitable el uso de las drogas, de las supercherías, de los apoyos fáciles, como las substancias químicas, el psicoanálisis. De acuerdo a don Juan, el hombre moderno es el resultado de lo que él llama las “cogidas aburridas”.

El individuo que es producto de un coito hastiado nace desesperado, sin matriz, sin dirección. Si esa persona pudiera tener una adición brutal de sí mismo, llegaría —según don Juan— a ser avaro de su energía, y a guardarlo para liberarse de las tremendas necesidades como son los cigarrillos, el alcohol…

Debe ser que esa dependencia obedece simplemente a un descontento general. El uso de las drogas es simplemente una expresión. Don Juan creía que era un reflejo de la manera como fuimos concebidos.

H.L.: En la civilización posindustrializada, el padre ya no cumple su rol. En realidad, el padre es la tele. El padre no es más el educador de sus hijos. Para mí, la imagen ideal del padre sería la del maestro…

C.C.: Una de las cosas más terribles que me pasaron en mis relaciones con don Juan. Es lo que me hizo comprender sobre lo niño que somos nosotros, los varones. Si les ves con los ojos del brujo yaqui vas a notar que estamos envueltos en una serie de juegos y que las mujeres son mucho más fuertes.

Parece como si fueran de otra especie, en cambio nosotros sólo somos niños. Eso es un producto de nuestra época. Ahora en los Estados Unidos se nota más que en ningún otro sitio, ves a un caballero de sesenta años que se siente chiquillo, y que arrastra a todos, hasta a las mujeres, en la búsqueda de la niñez, de la inmadurez.

Pero no es la juventud lo que buscan, no quieren ser jóvenes. ¡Quieren ser niños!

H.L.: En Europa, en Francia, he oído decir a las mismas mujeres frente a la crisis de la sociedad y al pretendido fracaso del poder masculino: “La culpa es la de los hombres, son ellos los que han provocado las guerras”.

C.C.: Uno de los soportes de la ideología de don Juan es la idea de que las mujeres son básicamente superiores. ¡Y no hay discusión! Como chauvinista macho que viene de Sudamérica, me costó un huevo el aceptar esta posición.

Ahora no tengo ningún inconveniente en aceptarla en toda su profundidad. Sería una revolución si las mujeres no tuvieran que depender de unidades conjuntivas robadas a la masculinidad del hombre. Ellas no tienen necesidad de mostrarse como “machonas”.

H.L.: Ese es el riesgo de la imitación del poder masculino.

C.C.: ¿Por qué tendrían que imitar al hombre, si éste para ellas es el usurpador? Verlas vestidas de machonas, de lesbianas con bigotes. ¡No jodas! ¡Eso es demasiado traído de los cabellos!

H.L.: ¿Y cómo ves Europa, desde aquí, desde América?

C.C.: La veo muy viejita. ¡Je, je, je! Terriblemente carcomida, intelectualmente hundida. A mí me gusta los Estados Unidos porque te digo allá no hay fronteras.

Son unos salvajes, hijos de su chingada madre, como dicen ellos; ¡pero tienen la juventud y la iniciativa! En cambio Europa, envuelta en luchas tremendas de decadencia, representa lo que don Juan llama Torquemada.

(1) Weston La Barre, catedrático norteamericano de etnología, autor de “El culto del peyote”. (2) Tomás de Torquemada (1420-1498), religioso predicador, organizó el Tribunal de la Santa Inquisición. Fue nombrado por los Reyes Católicos como inquisidor general.

(3) César Vallejo (1895-1938), poeta peruano, que vivió de 1924 a 1938 en París, donde murió. En su obra poética denuncia la injusticia, la desgracia y la fatalidad que se abate sobre el hombre, alaba el humanismo y la solidaridad. (4) Cerámica de las civilizaciones precolombinas con representaciones antropomorfas, rostros, especialmente en las culturas chimú y mochica que se desarrollaron en la costa del departamento de La Libertad donde nació Vallejo.